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Otras opiniones

ZP está muerto, pero no enterrado

Octubre 20, 2010

Si la derecha decide repartirse la piel del oso antes de cazarlo, se habrá equivocado, porque Zapatero todavía tiene margen de maniobra. Por de pronto, se ha garantizado, con la caja del Estado, eso sí, 18 meses más de poder tras su requiebro con el PNV y Coalición Canaria, y de paso, ha colocado al PP un poco más en la marginalidad al obligarle de facto a dejar el gobierno canario.
 
La verdad es que el poder lo es todo. No hay mucho margen para la poesía. O tienes el poder o te sitúas directamente en el averno. Esto es lo que hay. Es verdad que el país está muerto, que nadie pone un maldito euro en nada que tenga que ver con un negocio o algo productivo, pero los que viven de la mamandurria son legión, y eso tiene una lectura de tipo político. 

La izquierda existe

Ahora que en el PP empiezan ya a vislumbrar la tierra prometida y repartirse los cargos, no estará de más recordar que la izquierda existe y que es mayoritaria, ligeramente, pero mayoritaria en España. Es ya un dicho clásico que mientras la derecha está en la oposición guarda las formas pero cuando alcanza el poder resulta insufrible. Los ocho años del “aznarato” vienen a configurar este axioma como una realidad.

 
Los cinco millones de parados son tan reales como la incapacidad del Presidente para dirigir un país catatónico, pero no hay que olvidar que en juego hay muchos pesebres y cuando la “izquierdona” percibe que está en riesgo el condumio se conduce como una auténtica apisonadora.
 
Junto a ello hay que tener muy presente que la izquierda tiene capacidad de pacto a diestra y sinistra. Cosa que el PP no. En Navarra, tuvo que romper su relación histórica con UPN y ahora lo hace con Coalición Canaria, después de que estos chicos de Paulino Rivero hayan apostado por apoyar los Presupuestos de ZP. Negarle al leonés instinto de supervivencia conduce a Rajoy sus cuates directamente al abismo.
 
En la vida hay que caminar acompañado, Mariano. Y Zapatero cuenta con la enorme ventaja del poder; al fin y al cabo se lo entregó en bandeja José María Aznar cuando hizo aquello de la guerra de Irak, la boda de El Escorial y unas cuantas sandeces más. De modo y manera que lo que está en juego hasta el 2012 es una longa caminata. No parece probable, desgraciadamente, que la situación económica vaya a mejor, ni el paro disminuir pero basta con que algo de eso suceda para que ZP se dispare.
 
Porque lo que la derecha tendría que preguntarse es por qué una parte de la sociedad española a estas alturas tiene tanto miedo a que el PP vuelva al poder. No es esta una cuestión baladí.  

Graciano Palomo es periodista, analista político y Editor de Ibercampus.es