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A QUIÉN CORRESPONDA

A QUIÉN CORRESPONDA
Atando cabos

Zapatero ya no tiene quien le escriba

Junio 8, 2011

Sin llegar al límite del entrañable protagonista de la novela de Gabriel García Márquez, “el coronel no tiene quien le escriba”, el cual terminó sólo, pobre y esperando una carta que nunca llegó, la política y el Gobierno siempre tiene esa faz miserable que te hace confirmar lo efímero del poder, que tus amigos fueron ficticios, que las compañías siempre fueron interesadas y que la condición humana en política sigue desenvolviéndose por los terrenos del egoísmo. Desde que el pasado 2 de abril el Presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero hiciera pública su decisión de no presentarse a la reelección, la vida ha cambiado en el palacio de la Moncloa y en la persona de Rodríguez Zapatero. No tanto por la presión, que esto incluso es un alivio familiar, sino por la propia actividad de Gobierno.

A Moncloa ya no llegan propuestas sugerentes. Ya no hay llamadas “desinteresadas”. Los grandes empresarios tiene descontado al inquilino de la Moncloa. Incluso la patronal y los sindicatos conocen que una falta de acuerdo, como la que ha habido con la negociación colectiva, ya no tiene repercusión un Gobierno que está descontado. Me lo decía con cierta desazón uno de los asesores que ha estado varios años cerca del propio prescíndete del Gobierno: “cuando un político, y más si se trata del jefe del Ejecutivo, se desprende del poder es lo más parecido a un príncipe sin corona”. Un cupón de descuento caducado que hasta la persona a la que ha nombrado como sucesor en unas “primarias a dedo” quiere desmarcarse de una política que ya ha sido castigada por las urnas.

Rubalcaba quiere hacer una política “continuista de cambio”

El sucesor es precisamente quien recoge el testigo hasta la celebración de elecciones generales. Y aunque parezca una especie de malabarismo político imposible, y además contradictorio, Alfredo Pérez Rubalcaba ya ha dicho que su política será de continuidad y de cambio al mismo tiempo. Es decir, el número 2 del Gobierno, trabaja para un proyecto de Gobierno, con intención de ser el numero 1 del Gobierno. El anunció lo hizo en la reunión de la última Ejecutiva federal del PSOE. Está trabajando en un proyecto con “nuevos matices” a la política de Rodríguez Zapatero de la que es Vicepresidente primero. Este es el principal problema que ocupa y preocupa a Rubalcaba. ¿Es posible compaginar la vicepresidencia primera del Gobierno, la Portavocía, el Ministerio del Interior y la candidatura a la Presidencia del Gobierno al mismo tiempo?
Se puede dar la paradoja que Rubalcaba defienda un viernes desde la mesa del Consejo de Ministros unas medidas de recorte, o una determinada visión política, y al día siguiente desde un mitin electoral ponga “matices” al política que él mismo ha anunciado. Más temprano que tarde tendrá que decidir si deja el Gobierno, o al menos alguno de sus cargos. Su próximo rival a las generales lo hizo. Mariano Rajoy tardó exactamente 24 horas en dejar el Palacio de la Moncloa y su cargo de vicepresidente cuando fue designado por Aznar. Del candidato socialista, de momento, lo único que sabemos que quiere cambiar es de nombre. Ya no quiere ser Rubalcaba, quiere ser Alfredo. En el nombre también aplica una política “continuista de cambio”.

Juan de Dios Colmenero, Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero