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Mensaje en una botella

Yo soy la Carmen de España

Febrero 27, 2013

Castellanizar los nombres catalanes es una práctica esporádica entre los políticos, que suele nacer a conveniencia y suele acabar de la misma manera que nace. Tiempo atrás, Alejo Vidal-Quadras fue Aleix Vidal-Quadras. El actual eurodiputado y vicepresidente del Parlamento Europeo, que se nos aparece con el nombre propio de Alejo, fue Aleix en los tiempos en que presidió el Partido Popular de Cataluña. Diremos mejor Catalunya en este caso. Pero desde que la dirección nacional del PP decidió apartarlo de esa responsabilidad en 1996, el señor Vidal-Quadras comenzó un viaje desde el Aleix de aquellos tiempos hasta el Alejo de los actuales.

El caso de Carmen Chacón guarda ciertas similitudes, aunque aquí nos encontramos con una Carme que mutó en Carmen pero que volvió a ser Carme antes de regresar al mundo de Carmen. La mutación de Carme a Carmen se produjo hace poco más de un año, cuando la ex ministra decidió ser candidata a secretaria general del Partido Socialista. La señora Chacón, nacida en la localidad barcelonesa de Esplugues de Llobregat, eligió el municipio almeriense de Olula del Río para presentar su candidatura. Y Carme se hizo Carmen.

En el pueblo natal de su padre, Carmen se envolvió en la bandera andaluza y la juntó con la bandera de España. Así fue cómo se convirtió en la abanderada del nuevo socialismo, el que ella misma encarnaba y que se proponía renovar el PSOE para buscar nuevas oportunidades tras el fracaso electoral del 20-N de 2011.

Ganas de ganarlas

Pero Carmen no pudo con Alfredo. Rubalcaba ganó a Chacón y se hizo con el liderazgo del partido. Carmen no pudo ocultar su abatimiento y se retiró de la primera línea, que es ese lugar al que muchos políticos regresan en cuanto pueden porque la política es una de las actividades más cambiantes que se conocen. Los generosos de espíritu lo llaman estar unas veces arriba y otras veces abajo. Los mal pensados lo llaman ser un chaquetero.

En aquellos momentos de abatimiento, Carme volvió a engullir a Carmen. Pero como nadie puede evitar estar unas veces arriba y otras veces abajo (siempre he sido generoso de espíritu), ahora Carme parece no querer estar abajo. Y Carme ha vuelto a hacerse Carmen. Al desmarcarse de los socialistas catalanes, parece ir en busca de la n al final del nombre que parecía haber perdido hace unos meses. “Nada es para siempre”, pensará Carme. Diremos mejor Carmen en este caso.

Su aparición en la primera línea indica que tiene ganas de primarias y que tiene ganas de ganarlas. Pero sabe que sólo puede conseguirlo volviendo a ser Carmen. No una Carmen cualquiera. Por eso propongo que elija una versión que le guste (la de Carmen Sevilla se me antoja insuperable) y se presente como candidata a las primarias en un ambiente tan español como el que eligió en Olula del Río. Propongo que adorne su melena con flor y peineta y proclame a los cuatro vientos: “Yo soy la Carmen de España. Y no la de Mérimée”.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero