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Mensaje en una botella

Yo siempre veo los documentales de La 2

Mayo 14, 2014

Somos la primera potencia mundial en conocimiento sobre Europa. No tengo la menor duda esta afirmación. Es rotundamente falso que desconozcamos el funcionamiento de nuestra querida Europa, que seamos incapaces de identificar a sus interlocutores válidos y que ignoremos quiénes son los que nos representan. Quien ose poner en tela de juicio nuestro profundo conocimiento en la euromateria, no sólo carece de entrañas: también le falta juicio.

Basta ya de dudar de nuestra europreparación. Los españoles conocemos perfectamente los mecanismos de participación que nos corresponden para poder ejercer nuestro derecho al voto y para que nuestro voto sea decisivonadie que pueda venir a darnos lecciones a estas alturas. Es más, nosotros estamos sobradamente cualificados para dar lecciones a los que vengan en busca de aprendizaje. Somos unos maestros en el arte de enseñar todo cuanto hay que saber sobre la Europa que nos interesa: la de Eurovisión.

Sí, amiguitos. Conocemos el funcionamiento del festival a la perfección, somos capaces de identificar a sus interlocutores válidos (la pareja de presentadores de este año no desentonó) y a quién nos representa (Ruth Lorenzo es una de las representantes más dignas que se recuerdan). Conocemos perfectamente los mecanismos de participación que nos corresponden para ejercer nuestro derecho al voto (a través de un mensaje de texto o de una llamada telefónica) y que nuestro voto sea decisivo.

Casposo y cutre
 

El 35,2 por ciento de cuota de pantalla del festival lo confirma. La transmisión del festival de Eurovisión en La 1 de TVE fue la primera opción televisiva en la noche del sábado pasado. Esto demuestra que nuestro eurointerés está por delante de cualquier otra opción. Como, por ejemplo, el debate sobre las elecciones europeas que La Sexta emitía a la misma hora. Pilar del Castillo (PP), Ramón Jáuregui (PSOE), Paloma López (IU) y Mayte Pagazaurtundua (UPyD) contrastaban sus propuestas electorales sobre los comicios europeos ante un 5,6 por ciento de los espectadores que veían la televisión a esa hora. O sea, casi la séptima parte de audiencia que el festival de Eurovisión.

Ahora todos nos encontraremos con vecinos y amigos que despotricarán contra Eurovisión, asegurando que es un festival casposo que representa lo más cutre de la Europa en que vivimos. Todos escucharemos a vecinos y amigos que descalificarán a quienes formaban parte de ese 35,2 por ciento de espectadores que seguían el festival por la tele. Y yo me pregunto: ¿no estaría alguno de ellos entre los espectadores que siguieron Eurovisión?

No, claro, que no. Esto es como cuando te preguntan en una encuesta si a la hora de la sobremesa acostumbras a ver Sálvame de Telecinco o los documentales de La 2. Naturalmente, la respuesta es indudable: “Yo siempre veo los documentales de La 2”. Siempre, aunque luego te conozcas de memoria los chascarrillos de los colaboradores del programa de Jorge Javier Vázquez. Pero se trata de una pura casualidad. Porque las casualidades existen. ¿O no?

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero