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Otras opiniones

Ya no pagamos a Jaime de Marichalar

Noviembre 26, 2009

Uno menos a quien pagar. Ayer, cerca de las siete y cuarto de la tarde, los abogados de la Infanta Elena y Jaime de Marichalar remitían a la agencia EFE un escueto comunicado en el que confirmaban que sus representados estaban divorciados oficialmente. Se esperaba como agua de mayo. Tras muchos meses de incertidumbre, quizás porque aquel “cese de la convivencia” olió a burdo eufemismo que no sirvió más que para dar un toque de antigüedad a una Casa Real en vías de extinción, lo cierto es que ambos podrán rehacer sus vidas sentimentales. Y, doña Elena, no va a dejar pasar demasiado tiempo. Me cuentan que ella reconocen la intimidad que es mujer de estar acompañada por hombres durante largas temporadas. Habrá que esperar. De momento, lo que ya es una realidad es que el de Marichalar dejará de poseer título nobiliario, ya no será yerno real y por lo tanto se desmarcará de ese abultado, e incluso abusivo, presupuesto con el que nuestros Príncipes, Reyes y otros muchos miembros de la casona viven sin ningún tipo de problema. Empiezo a estar harto de que la situación no cambie. Por cierto, espero que en la página web de la Casa Real cuelguen íntegro el comunicado del divorcio. Esa web parece una especie de refugio ilusionador en el que sólo aparecen reflejados actos benéficos y culturales. Podría pasar a llamarse vanidosos.com. Siempre hay otra realidad.
Desplante
Coincidiendo con el anuncio del divorcio de su hija, la Reina Sofía anuló un viaje que tenía programado la misma tarde del aireamiento. No fue. Desde Casa Real se confirma que todo se debió a una “indisposición” de la que no se dan más detalles. Al final va a ser cierto que, además de reinona, doña Sofía es una madre que vive con especial sentimiento todo aquello que acontece en la vida de sus hijos. Parece casualidad, aunque a buen seguro que las voces cercanas a la familia excusan, tapan e incluso maquillan un desplante real que no suele producirse. Eso sí, el resto de miembros destacados de la familia quiso continuar con sus respectivas agendas. Es lo que deben hacer, teniendo en cuenta que no conozco a ningún familiar de divorciados que no acuda a su lugar de trabajo por estrés emocional.  
Comunicado real
“Los abogados de S. A. R. la Infanta Doña Elena de Borbón y Grecia y del Exmo. Señor Don Jaime de Marichalar Sáez de Tejada tienen el honor de comunicar:

1.- S. A. R. la Infanta Doña Elena de Borbón y el Excelentísimo Señor Don Jaime de Marichalar han acordado el divorcio de su matrimonio a cuyo fin han suscrito el oportuno CONVENIO regulador de los efectos de esta decisión, de mutuo y común acuerdo.
2.- Nuestro clientes mantienen una fluida interlocución en todo lo referente al interés común de sus hijos, y testimonian el afecto y consideración que por Don Jaime siente la Familia de S. A. R. la Infanta, como ha sido así a lo largo de estos dos últimos años”.
Saúl Ortiz es periodista y novelista