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Atando cabos

Y las luces se apagaron

Septiembre 4, 2011

Y se cumplió el pronóstico: “cuando se apaguen las luces de la fiesta y haya que apretar los dientes, señor Zapatero, el único que estará a su lado, seré yo”. La frase la pronunció por primera vez Mariano Rajoy en sede parlamentaria con ocasión del debate sobre el estado de la Nación de 2007. Luego la volvió a repetir en el Senado en 2010. Y ahora se ha cumplido por segunda vez. Se cumplió con el terrorismo. Y se ha culminado con la Economía y la estabilidad presupuestaria de España. En realidad es supuestamente lo mejor para muchos. Lo deseado en numerosas ocasiones en las encuestas. Lo que vienen reivindicando, por cierto, desde hace tiempo algunas formaciones políticas como CIU. Que el PSOE y el PP pactaran, que los dos grandes partidos se pusieran de acuerdo en los grandes asuntos de Estado.

Sí. A CiU y a Josep Antonio Duran i Lleida se les llenaba la boca pidiendo un Pacto de Estado entre las formaciones políticas para hacer frente a la crisis económica. El portavoz parlamentario de CiU ha utilizado en numerosas ocasiones ese argumento desde la tribuna de oradores, ofreciendo una imagen de hombre de consenso y de Estado. Ahora que se alcanza ese acuerdo es CiU quien se coloca en la cabeza de la manifestación en contra de un pacto deseado en momentos de crisis. En realidad, tanto a CiU, como al resto de formaciones minoritarias, les da igual el consenso y le incomoda que el 90% del Congreso de los Diputados se ponga de acuerdo. En el fondo quieren ser decisivos y que ellos (CiU, IU o PNV) sean los que pongan dispongan junto a uno de los mayoritarios. Se acabó la fiesta también para ellos. Aunque haya sido tarde, bienvenida la gran coalición para un momento difícil y urgente. 

A Rubalcaba se le acabaron los guiños al 15M

Pero a quien más ha descolocado la premonitoria reflexión de Mariano Rajoy ha sido al propio partido socialista. Una dirigente muy cercana al candidato Alfredo Pérez Rubalcaba reconocía privadamente esta semana que tardaran tiempo en explicar a los suyos la negociación de la reforma constitucional con el PP. En realidad, en esta negociación exprés, el Gobierno ha tenido que negociar y lidiar mucho más con el PSOE de Rubalcaba que con el PP. Hasta hace un mes a Rubalcaba le dolían los párpados de tanto hacer guiños al movimiento 15M. En tan sólo dos semanas, José Luis Rodríguez Zapatero le ha tirado por tierra el diseño de toda su campaña electoral. Como recordaba Carlos Alsina “los guiños al 15-M han pasado a mejor vida”. Se le acabó la campaña a Rubalcaba. Tendrá que pensar deprisa y corriendo otro diseño. Los guiños al 15M ya sólo los hacen Gaspar Llamazares y Rosa Diez, él en su canto del cisne como monodiputado trasnochado de Izquierda Unida, y ella sacudiendo el árbol socialista a ver si siguen cayendo votantes como higos chumbos.

Al final resulta que ha sido Zapatero el que le está dando la puntilla a Rubalcaba. Y Zapatero, por el bien de España, dice, y para que o asumamos más riesgos, en realidad le está dando la razón a Mariano Rajoy. Se cumplió la premonición: “Y cuando se apaguen las luces de la fiesta y haya que apretar los dientes, señor Zapatero, el único que estará a su lado, seré yo’”. Y las luces se apagaron.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio