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Mi Tribuna

… y Ciudadanos se les fue de manos, a todos

Mayo 10, 2015

Ha sido curiosa esta primera partida de ajedrez político en Andalucía, con las calabazas definitivas a Susana Díaz y la sensación de asistir a un desgobierno que abocará la situación a una nueva convocatoria electoral.


Ha sido curiosa esta primera partida de ajedrez político en Andalucía, con las calabazas definitivas a Susana Díaz y la sensación de asistir a un desgobierno que abocará la situación a una nueva convocatoria electoral. Duro trance para la líder socialista, que adelantó las elecciones por la obsesión de ganarlas con mayoría absoluta y ahora no tiene quien le acompañe después de haber roto todos los puentes que en su momento tendió el PSOE andaluz con Izquierda Unida. Consecuencia, los dos están hechos añicos por mucho que los 47 escaños socialistas pudieran parecer un aval de algo que hoy no vale nada.

Y curiosa ha sido la reacción de Ciudadanos, en una negociación de ida y vuelta que ha necesitado el primer golpe de autoridad de Albert Rivera para no ver peligrar su imparable ascensión. Porque sí, Ciudadanos está de moda y es el refugio de votos de muchos desencantados que aprecian, por lo menos, la limpieza del candidato. Se la jugaba la emergente formación con ese supuesto apoyo en forma de abstención para facilitar la investidura de Susana Díaz. Y tanto que enseguida captó ese descontento para generar una marcha atrás que devolviera al partido a esa senda de la postura inflexible con la corrupción y, de esta forma, evitar ser la mano tendida que necesitaban los socialistas andaluces. Total, que la presidenta en funciones se ha quedado compuesta y sin aliado.

Ciudadanos está en una encrucijada que debe saber gestionar si no quiere eso, ser simplemente una moda. Apartamos las dudas sobre si hay algo detrás de la foto impoluta de Rivera; si existe una estructura mínima para poner en marcha todos los proyectos que debe afrontar a partir del 24 de mayo. Pero sí es esencial analizar cómo son los planteamientos de un partido esencial a partir de ahora. Si el CIS ya fue concluyente hace días al situarle en el cuarto puesto del ranking político, no sería extraño asistir a una explosión total en las elecciones autonómicas y municipales para convertirse en actor esencial de muchos gobiernos locales y regionales.

Un partido con expectativas

Su salto de la política catalana al escenario nacional con el protagonismo que está adquiriendo hace de Ciudadanos un partido clave que ahora asombra por sus expectativas. Hace un tiempo, la orden de arriba era potenciar a Podemos para fragmentar el PSOE. No se ha conseguido ni lo uno ni otro. Más bien, los socialistas han conseguido consolidarse en medio de la verbena de Podemos. Y también lo refleja el CIS. Pero el asunto de Ciudadanos se les fue de las manos. Primero porque esos de arriba no miraban hacia fuera, como siempre. Se rumorea ahora que la norma es evitar tanto protagonismo mediático de Ciudadanos en tertulias, televisiones, etc. Demasiado tarde, porque ya ha emergido un partido atractivo que está comiendo el voto al PP después de haber provocado un terremoto inintencionado en UPyD del que ya recogen sus restos. Por favor, no estaría de más una especie de selección de personal para que las listas de Ciudadanos no parezcan un trasvase de nombres magentas como si no importara el proyecto y fuera una simple cuestión de rellenar casillas.

A Albert Rivera no hay quien lo frene y parece el más sensato de todos. Pero está por ver su capacidad de gestión para poner en orden en un grupo que ha crecido de forma inesperada. Ha tenido que dar el golpe encima de la mesa en Andalucía para decirle al representante de su partido allí que la política se hace desde la razón. Y la razón ahora marca que a la vuelta de la esquina están unas elecciones demasiado importantes como para andar con pactos insensatos. Tampoco serviría aplazar este apoyo encubierto a después del 24, porque estamos en un año cargado de elecciones y cualquier movimiento extraño pasa factura. Eso lo sabe Rivera, que juega a otra cosa más ambiciosa que apoyar a Susana Díaz.

Félix Ángel Carreras
Director de Tribuna Valladolid