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A renglón seguido

Xavi y Rubens: “se armó la gorda

Mayo 25, 2015

Cuando ya teníamos interiorizado el concepto de la salsa mayonesa en nuestros cuerpos, gracias a los diestros fogoneros de los lares cuya labor ejecutábamos a posteriori sobre los altares de nuestros paladares, surgió dentro de la industria alimentaria la figura de la ligeresa. Situación similar, pero dentro de la gastronomía del léxico, se ha dado con la figura del líder –jefe, guía, conductor…-, que ha derivado para tranquilidad de las “miembras”, aunque de forma un tanto jocosa, en el neoconcepto de “lideresa”.

Sea como fuere, durante estos últimos días hemos saboreado la salsa de la actualidad con el pan y circo de la clase política en su lícita pretensión de aspirar al triunfo en el máster chef post carrera electoral. Pero entre esta vorágine de lucha por el poder y el prestigio se ha colado un referente del mundo del football.

Obrero de “primera”

Se sorprendía tiempo atrás Xabier Arzalluz –cosas del RH- de que un “López” (Patxi) fuera lehendakari, y también le azaraba, que un tal “Blázquez” (Ricardo) monseñoreara en el obispao de Bilbao. Pues bien, el achatado mundo del balompié español se rinde a las botas del catalán Javier/Xavi –al gusto de la reivindicadora voluntad del consumidor- Hernández ante su inminente desaparición de los ligueros y coperos carteles deportivos nacionales.

Obrero de “primera” en la división del andamiaje de Can Barça. Consumidos veinticuatro años como culé, de los cuales diecisiete en el primer equipo, dejará de ser ese loco bajito –al césped alauí sus perniles se “incorporan”-, que dejará ya “de joder con la pelota” sobre la hierba de este país, donde en breve: “eso no se dice” (Visca el Barça), “eso no se hace” (templar y ganar), “eso no se toca” (las pelotas del contrario).

Quizá dos máculas empañen su lustroso índice de empeños; una propia y otra ajena: la aparición en butaca de patio –hay que ver ¡cómo está el futbolístico!- ante las cámaras, junto con otros epulones, motivado por la pretensión de huelga promovida hace unos días, y la inexplicable ausencia del Olimpo de los ganadores del prestigiado Balón de Oro. ¡¿En qué estarían pensando los Dioses de la justicia del cuero al dejar parcialmente en cueros su colmada alacena de éxitos?!
Blaugrana esqueleto

Ahora su blaugrana esqueleto dará con sus huesos en la arena de los estadios del emirato de Catar, donde catará el jugoso sabor de los petrodólares, a quien nadie le hace ascos, en el declive de sus mejores días de gloria. Parece el final natural, junto con el soccer USA, de nuestros balompedistas, que distan mucho de pasar necesidad alguna; excepto la de seguir sumando enteros en las partidas de las canchas.

Pero las despedidas deben de ser gratificantes y reconocedoras de virtudes, por eso, y gracias a la madre que te gestó, te podemos –espero no vulnerar la jornada de reflexión- dar las gracias por tu sinfonía en camp y con batuta convertida en clam; gracias al de Terrassa con su ton y son que arrasa; gracias por el toque de balón y hacer del retoque un don; gracias por el tiquitaca de helvética precisión: tictac; gracias por ser medido en pase y comedido en verbo: con clase; y gracias por licurgo del esférico, a tu manera liturgo.

Y gracias, també, por recordarnos en el trazo fino y grueso a Rubens al “armarlas tan gordas” sobre el segado lienzo. Moltes gràcies.

Paco de Domingo