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Mensaje en una botella

Volver a empezar, pero sin esa banda terrorista

Octubre 20, 2011

He rebuscado en el cada vez más frágil almacén de mi memoria y he recordado aquel día. Han pasado tantos años que mejor ha sido recurrir al nuevo sistema de almacenamiento láser que acaban de inventar los chinos, que llevan inventándolo todo durante los últimos años. Gracias a este nuevo sistema de almacenamiento he releído los periódicos de papel de aquella época (ahora dices a cualquiera que los periódicos se editaban en papel y te miran raro) y he visto los titulares, en los que se anunciaba que esa banda terrorista dejaba de matar.

Aquel día de la segunda década de este siglo fue sólo el principio de muchos días que vinieron después y que abrieron más heridas que las que cerraron. El recuerdo del dolor mana con la misma fuerza con la que mana la sangre de una víctima. Pero el tiempo hace su labor callada y es capaz de calmar todo el dolor del mundo, aunque sea a ratos. Cuesta creerlo. Pero acabas creyéndolo. Aunque sólo sea porque no hay más remedio.

Los días, los meses y los años que sucedieron a aquel día parecían interminables. Esa banda terrorista, de la que sólo queda un mal recuerdo, fue disolviéndose con dificultad. Hay sustancias que cuesta disolver. Pero se disolvió. Y se demostró que los centenares de víctimas que dejaron en la cuneta sólo sirvieron para hacer más intransitable el camino hacia la libertad. La Democracia es mejor sin ellos desde entonces.

Pero eso, ¿pasaba aquí?

Los atentados, los secuestros y los chantajes fueron inútiles. Tan inútiles como los años perdidos por el camino. Ahora cuentas a los chavales cómo las gastaba esa banda de terroristas, te miran raro y te preguntan: “Pero eso, ¿pasaba aquí?” Cuando escucho la pregunta, sonrío y me doy cuenta de que el tiempo ha convertido a aquella banda terrorista en un vago recuerdo. Hablar de aquéllo es hablar de algo antiguo y casposo, como se día antes.

Ahora que soy octogenario tengo que rebuscar en el cada vez más frágil almacén de mi memoria para recordar aquel día. Han pasado cuarenta años y recuerdo que aquel día tuve la sensación de volver a empezar, pero sin esa banda terrorista. Entonces sentía que volvía a empezar la vida porque era una vida mejor. Ahora  espero cada vez con menos impaciencia al barquero que me hará cruzar a la otra orilla. Ahora siento que vuelvo a empezar porque también espero otra vida mejor. No sé si durará segundos, minutos, años o la eternidad. Pero procuraré vivirla como si no hubiera otra.

Y dejo todo esto escrito un 21 de octubre del año 2051, procurando redactar como redactaba hace cuarenta años… cuando ya escribía en el Extraconfidencial.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero