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Mensaje en una botella

Vivir sin teléfono móvil

Marzo 1, 2012

Leo en el diario El Mundo que “la última tendencia en viaje son los hoteles que garantizan lo que hoy en día es para muchos un lujo prohibitivo: el silencio. En estos agujeros negros (que es como se les llama) no se admiten móviles, ni acceso a internet, ni ordinarieces tecnológicas”. El pionero es el Post Ranch Inn, un complejo hotelero nclavado en la costa californiana que bañan las aguas del Pacífico. “Sus 40 habitaciones, con vistas al océano, permiten mantenerse en la más estricta intimidad. Todo es orgánico, biodegradable, reciclado y todos los adjetivos verdes que existen; pero manteniendo a la vez la elegancia y el confort más rigurosos”.

En este tipo de establecimientos, el cliente se desprende del teléfono móvil al hacer el chek-in en la recepción del hotel. Esta moda emergente es ya conocida como digital detox o desintoxicación digital. Y sale por un pico: una escapada de siete días ronda los 3.000 euros por persona. Medio millón de las inolvidables pesetas a cambio de olvidar los teléfonos móviles sin los que parecía que ya no podíamos vivir.

Rebeldes digitales

Pagar un pastón por un smartphone de última generación o gastarse un dineral para que nos lo escondan en la recepción del hotel durante una semana: esa es la cuestión. ¿Se puede vivir sin teléfono móvil después de lo que a algunos ha costado subirse al carro de la tecnología? Conozco algunos casos (pocos, por cierto) de auténticos rebeldes digitales que se negaban a portar un teléfono móvil. Pero casi todos han acabado cayendo en las redes de la telefonía móvil. Y ahora resulta que lo fashion en turismo es retroceder en la historia y poder vivir sin el dichoso aparatito.

El Mobile World Congress que se ha celebrado esta semana en Barcelona nos ha mostrado avances insospechados. Cuántas cosas es capaz de hacer ya un teléfono móvil. Incluso sumergirse en el agua y seguir funcionando. Total, para que ahora sea tendencia desconectar el móvil en lugar de mantenerse conectado a él permanentemente.

El ser humano no deja de sorprendernos. Afortunadamente. ¿Qué sería de un columnista si nada pudiera asombrarle? ¿Qué sería del lector de este columnista si nada consiguiera llamarle la atención? No seríamos nada. No seríamos nadie. Pero, ¿acaso lo somos en manos de unas máquinas que son capaces de controlarnos cada vez en mayor medida? ¿Llegará el día en que las máquinas tomen el control de nuestras vidas? Si usted se ha formulado alguna de estas dos últimas preguntas, le invito a que lea el artículo Terminator no tenía una BlackBerry, que publiqué aquí mismo en octubre pasado (lo encontrará si pincha sobre la pestaña que lleva el nombre de esta sección). Tal vez comprenda mejor lo que nos estamos jugando en estos tiempos en los que máquinas poderosas se enfrentan a humanos indefensos.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero