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Atando cabos

Vergonzosa internacionalización

Octubre 16, 2011

La semana pasada hablábamos en esta misma página del “anuncio del anuncio”. Y ya está aquí. Con toda la fanfarria y parafernalia. Con la marcha atrás y la decisión del partido que gobierna en el País Vasco, el PSE, de acompañar y participar del espectáculo. La Conferencia Internacional sobre la Paz. Pasen y vean. Mediadores, intermediarios, expertos irlandeses y sudafricanos en conflictos internacionales de distinta índole que buscan la paz “entre las partes”. Como si de Oriente Medio se tratase. Que vengan todos. Que salga reflejado en toda la prensa internacional. Que en España no hemos sido capaces de derrotar al terrorismo y necesitamos que vengan de fuera para solucionar 40 años de asesinatos, de extorsión, de secuestros. Gerry Adams y Kofi Anan a la cabeza. Después de tanto tiempo, la banda terrorista colgada de la bandera de su brazo político consigue uno de los objetivos de reivindicación histórica: la internacionalización del conflicto. Vergonzosa internacionalización.

ETA no se ha visto en otra igual. Y son muchos los que comprarán la mercancía. Los que van a recibir como bendición en los próximos días el comunicado de los terroristas, el anuncio histórico de la banda terrorista a través de un medio de comunicación, que no sea español, por su puesto, para dar mayor relieve exterior a la causa. Y ETA anunciará que abandona las armas. Y ETA hablará del fin de “la lucha armada”. Y aceptará las condiciones de esa “Conferencia Internacional” que, no debemos olvidar, ha promovido y organizado la izquierda abertzale, Batasuna, Bildu, Amaiur y Lokarri. Son las condiciones que ellos se autoimponen para decir que ha llegado el final de su lucha. Pero eso sí, sin vencedores ni vencidos. Posteriormente se irán concretando el resto de condiciones, sobre todo la libertad de sus presos. Pero de momento. El final sin vencedores ni vencidos.

La teoría del empate infinito

Es el último pequeño atajo para llegar a la meta. Pero no a la meta de la derrota y la rendición. No a la victoria del Estado de Derecho sobre la banda terrorista. No. Es uno de los finales planeados por los que sostenían, como el Presidente del PSE, Jesús Eguiguren, la “teoría del empate infinito”. ETA abandona la lucha armada a la espera de se cumplan sus condiciones. Rebajadas, sí. Pero condiciones. Una salida negociada a nivel internacional para que el día de mañana los terroristas puedan pasear por las calles del País Vasco con la sensación de una salida negociada después de largos años de lucha. No victoria, pero sí un empate que les sabe a victoria.

Iremos viendo la evolución de los acontecimientos. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado van incluso más allá. Y son totalmente escépticos. La Policía y la Guardia Civil mantienen, al día de hoy, que “todo forma parte de la estrategia de ETA”. Que el “objetivo número uno es dar vía libre para que sus formaciones políticas no tenga el más mínimo problema para presentarse a las elecciones”. Y que la clave está en saber hasta dónde llegan las condiciones de los terroristas. Un “final con condiciones no es un final”, sostienen desde la policía. Y la banda terrorista lleva “40 años matando precisamente para poder llegar a un final negociado”. Un final con condiciones se podía haber alcanzado hace cinco, diez, quince o veinte años y se “podrían haber evitado muchas muertes”, pero todo hubiera sido distinto y el Estado de Derecho hubiera sucumbido. Ahora estamos de nuevo en esa encrucijada.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio