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Mensaje en una botella

Vente p´Alemania, Pepe

Enero 17, 2013

Querido Pepe: No pierdas más el tiempo. Aquí en Alemania no hay tiempo que perder porque hacen con el tiempo lo mismo que hacemos nosotros con el cerdo: lo aprovechan todo. Así que no pierdas el tiempo y ven a ganarlo a esta tierra de oportunidades. Que sí, Pepe que sí. Que ya te habrás enterado de que hasta tu tocayo el Guardiola se va a venir aquí. Y si el Pep se viene, por algo será. Vente p’Alemania, Pepe.

No voy yo a prometerte que vayas a llevártelo calentito como el del Barça que ahora se viene al Bayern. Pero aquí no te faltará disciplina y pronto aprenderás lo que es ganarse los cuartos desde que amanece. Porque, oye, estos alemanes trabajan pero bien, ¿eh? Echan horas los tíos con ganas. Pero sin pasarse. A la hora de la cervecita, después de salir de la ofi, salen echando leches como alma que lleva el diablo. Y mira que está calentorra la cerveza. Donde haya una Cruzcampo fresquita, que se quite la birra alemana. Pero, por lo demás, fenomenal.

Te lo tengo dicho, Pepe. No sé a qué esperas. Que en España no vas a tener las oportunidades que tienes aquí. Hombre, al principio cuesta un poco, para qué engañarte. Pero en cuanto lleves unos mesecitos currando, vas a saber lo que es bueno. Te lo tienes que trabajar, no voy a engañarte. Pero con paciencia irás ascendiendo. Yo llevo ya un año en la empresa y el mes que viene me ascienden de categoría. Vale, reconozco que soy el que menos cobra. Pero, oye, cobro todos los meses. De eso se trata, ¿no? Por lo demás, fenomenal, ¿eh? 

Alfredo Landa y José Sacristán 

Vente, Pepe, vente. Que te dejan vivir a tu aire. Te hablan poco porque lo suyo no es el español y, para qué engañarnos, tú y yo no controlamos mucho del suban-estrujen-bajen que se habla aquí. Pero es cuestión de tiempo, de fijarse mucho y de pegar la oreja. Sobre todo de pegar la oreja. Hay que hacerlo con cuidado porque si prestas más atención a intentar comprender lo que dicen que a hacer lo que propiamente te ordenan, lo llevas crudo. Pero, por lo demás, fenomenal.

Fíjate si me va bien que ya he hecho amigos alemanes. Bueno, un amigo alemán. Es uno que está casado con una señora de un pueblo que está cerca del pueblo de mi familia materna: a unos 500 kilómetros, kilómetro arriba, kilómetro abajo. El tío me entiende cuando le hablo. Pero no sólo eso: además, me contesta. Esta semana estoy intentando que me explique cómo hago para pedir correctamente las salchichas en el supermercado. No veas cómo se inflan a comer salchichas estos alemanes. Y oye, por lo demás, todo fenomenal.

Vente p’Alemania, Pepe. Que esto está muy bien. Y, sobre todo, vente p’Alemania por otra razón que se me había olvidado comentarte. Vente p’Alemania… ¡porque estoy hasta los huevos de esto, no sé con quién desahogarme y necesito que te traigas una cerveza de las nuestras para hablar de nuestras cosas mientras nos descojonamos viendo la peli de Alfredo Landa y José Sacristán! Por favor, vente p’Alemania, Pepe. Nos fundimos la pasta que he conseguido ahorrar trabajando como un gilipollas y luego ya nos volvemos pa España si eso.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero