Menú Portada
No me moverán

¡Vente a Alemania, Pepe!

Enero 7, 2013

Pedro Lazaga, en 1971, dirigió la película: Vente a Alemania, Pepe. Pepe (Alfredo Landa), llega a Múnich, imitando a su vecino Angelino (José Sacristán), que se ha enriquecido en la emigración. Allí encuentra que las condiciones de trabajo no eran las que esperaba. Ahora, en 2012, treinta años después, otros 50.000 españoles han emigrado recientemente al país germano. Aquel Pepe y los nuevos Pepes fueron y son empujados por la carencia de alternativas laborales en nuestro país. Entonces, las estadísticas laborales no eran tan explícitas, pero un millón de españoles se trasladaron a Europa a trabajar. Ahora esas estadísticas nos acercan a los seis millones de desempleados; aún así, no parece que las cifras de emigración alcancen las cifras de los años sesenta y setenta del siglo pasado.   

Bien es cierto que Pepe tenía poca o ninguna preparación. Los Pepes del siglo XXI son diferentes. El 50% o más son licenciados universitarios o graduados de FP (Formación Profesional). Especialistas que necesita la poderosa industria centroeuropea. Este año su cifra ha aumentado, el 15%; es una emigración distinta, de talento. Pero también tiene otras diferencias.

Mayor movilidad

Los nuevos emigrantes españoles a Centro Europa saben más idiomas. Sobre todo inglés, y eso les abre puertas. También algunos llegan con conocimientos de alemán. Es una diferencia sustancial respecto a aquellos que en los años sesenta consolidaron nuestra economía a través de las remesas de emigrantes. De aquellos, muchos regresaron para montar su pequeño negocio, su bar, su taller de reparación de vehículos y otros se quedaron definitivamente en sus países de destino.

Otra diferencia es la movilidad. Los emigrantes del siglo pasado llevaban una maleta sin ruedas, pesada e incómoda. En algunos casos, de cartón. Ahora llevan un Samsonite fácil de trasladar. Entonces utilizaban el tren, lento e impuntual en aquellos años, o el autobús, en unas carreteras que sólo mejoraban al salir de España. Ahora, utilizan transportes más rápidos y modernos; de hecho, mejores en el territorio español que en el europeo.

Emigración de ida y vuelta

Los actuales emigrantes van con una idea. Su estancia en el nuevo país debe servir para aprender todo lo que sea posible y volver a España con ese acerbo profesional. Será una emigración de ida y vuelta. Con una movilidad permanente, saldrán incluso en el caso de que España recupere su tono económico. Trabajar unos años fuera de España, acabados los estudios universitarios, será como una prolongación del famoso Erasmus, ese curso que los universitarios de cualquier país de Europa realizan en otro país a media carrera.

Esta es una de las características de los movimientos migratorios intra europeos del siglo XXI. La UE se convertirá cada vez más en un mercado laboral unido. Cuando “España iba bien”, en palabras del entonces presidente Aznar, hubo muchos profesionales europeos trabajando en España. En los próximos decenios, lo volveremos a ver.

En realidad, la frase “vente a Alemania Pepe” será completa cuando se diga también: “Vente a España, Claus, Guido,…”. Porque aunque parezca coyuntural, los movimientos de población dentro de la Unión Europea serán lo normal en el futuro. Nuestros jóvenes lo deben saber y nuestro sistema educativo lo tiene que prever.

J. R. Pin Arboledas. Profesor del IESE. Director del Executive MBA, Madrid.