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Otras opiniones

¡Váyase, Sr. Zapatero!

Junio 1, 2011

¿Qué tiene que pasar para que Rajoy se haga oír? ¿Es que quiere todo el poder gratis, sin arriesgar ni comprometerse? Nos gustaría que además de achuchar a Zapatero, nos hiciera algunas promesas serias. Por poner algún ejemplo:

– Revisión del esquema de generación eléctrica: Gestionar cuantas soluciones sean precisas para que España S.A. tenga uno de los costes eléctricos más bajos de la UE, al contrario de lo que ocurre ahora.

¿Y la energía nuclear? Es necesario un debate despolitizado y desapasionado. Se que todos piensan en Japón. Yo también, pero de una manera distinta: Japón, es uno de los países más ricos del planeta, tiene una de las peores situaciones geológicas y está a la vanguardia de la tecnología. Con todo, decidieron que la energía nuclear era necesaria.

Miedo sí, pero menos

En España no tenemos el riesgo geológico de Japón, tenemos una capacidad de ingeniería tremenda que en pocos años podrían ser referente en generación nuclear (en lugar de ver ingenieros en la cola del paro), no somos tan ricos como los japoneses, la dependencia energética es suicida y nos hace falta a gritos nuevas áreas de desarrollo industrial. ¿Nos podemos permitir prescindir de la energía nuclear?

 Comparto el miedo nuclear y la preocupación por los residuos. Por otro lado, la seguridad de las centrales modernas es sobresaliente, y creo que la contaminación de la quema de combustibles fósiles causa muchas más muertes que la energía nuclear (contaminación y cáncer, explosiones de gas…).

Nuclear sí, gracias

Imaginemos que España decide compensar el despilfarro de las renovables, que pagamos todos y se benefician cuatro, con una generación nuclear eficiente “Made in Spain”. Que unos 300.000 nuevos empleos, de calidad, se crean en torno a esta industria. Que nuestra dependencia energética exterior disminuye a niveles franceses. Que la balanza comercial se invierte a nuestro favor. Que el coste del Kw, uno de los “imputs” básicos de la economía, nos hace más competitivos (más riqueza, más empleo). Que sube la renta disponible y por tanto el consumo de las familias al tener un menor coste en la factura de electricidad. Que tenemos una producción de electricidad de coste marginal casi cero (producción eólica y nuclear por la noche) que nos permite enchufar aparatos a la red casi sin coste (coches eléctricos) o almacenar esa electricidad produciendo hidrógeno. Pongamos que en base a esta ventaja competitiva, España se convierte en la primera potencia mundial de fabricación de coches eléctricos y/o de hidrógeno. Pongamos que con todo esto desaparece el paro y las muertes por cáncer derivadas de la contaminación ambiental. ¿De verdad que podemos decir, sin más, nuclear no?

Y de paso, cumpliríamos Kioto. Y todo se realizaría con financiación privada. Y se podría cancelar el déficit tarifario con la adjudicación de licencias de generación nuclear. Y….

El lado negativo, como no, viene por la política. El agitprop ha condenado la energía nuclear. Ojalá supiéramos algún día que petrodólares financian esas campañas.

La improvisación se paga carísima en materia energética. Para los próximos 10 años tenemos incluso exceso de capacidad productiva. Y 10 años es el plazo de materialización de centrales nucleares. Ahora es el momento de decidir. Por mi parte, nuclear sí, gracias.

Enrique García-Mauriño