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El mayordomo

Vaqueros sí, pero no todos

Mayo 2, 2010

No creo que existan muchas prendas que como los vaqueros hayan sido vestidas por mayor número de personas y por edades tan dispares como lo han hecho este tipo de pantalones. Seguramente nos resultará difícil encontrar a alguien, al menos en nuestro país, cuyo armario no albergue como mínimo un par de vaqueros azules.

Un poco de historia

Aunque estos tipos de pantalones existían ya incluso antes de época de la América pre-colonial, fue a principios del S.XX cuando debido a la gran resistencia de su tejido proveniente de las lonas de las tiendas de campaña, los vaqueros se popularizaron entre los trabajadores manuales, los mineros y los agricultores. Sus amplios y fuertes bolsillos permitían a dichos trabajadores, igualmente, guardar los minerales encontrados y sus utensilios de trabajo.

Responsable también de su popularidad fue la armada genovesa, cuyos marineros necesitaban de un pantalón todo-uso que pudiera ser vestido tanto seco como mojado, y cuyas perneras se pudieran remangar fácilmente para no entorpecer las piernas al limpiar la cubierta. Estos pantalones se podían lavar arrastrándolos en grandes redes bajo el barco y el agua marina los dejaba blancos.

Sin embargo, fue en Estados Unidos y concretamente Levi Strauss quien en 1873 convirtió aquel pantalón inicialmente marrón, barato, de uso diario y malamente recosido en toda una pieza de culto entre la juventud. 

Concretamente en los Estados Unidos de la década de los 50, los jóvenes empezaron a vestir vaqueros como forma de protesta contra el establishment de la época. Este hecho considerado toda una provocación cambió radicalmente en la década de los 60 ganando los  vaqueros gran aceptación. Ya en la década de los 70, aquellos pantalones azules se habían convertido en una prenda totalmente aceptada por toda la sociedad. Hoy es difícil encontrar a alguien, ya sea hombre o mujer, que no tenga al menos un par en su armario.

Como curiosidad apuntar que el 10 de febrero de 1999 la Corte Suprema de Apelación Italiana absolvió a un reo de violación, argumentando que los pantalones vaqueros no se pueden quitar sin consentimiento del que los lleva. El 28 de noviembre de 2001, la Corte Suprema de Casación revocó la sentencia anterior, condenando al reo y estableciendo que llevar vaqueros no excluye una violación.

Tipos de vaqueros

Si bien hasta hace no tanto tiempo la oferta de vaqueros se limitaba a unas cuantas marcas, hoy ésta es prácticamente inabarcable.

Desde lo míticos Levi´s 501, marca y modelo totalmente hoy vigentes, pasando por los clásicos Burberry o por los modernos Dolce&Gabbana o Dsquared es difícil no encontrar un vaquero para cada uno de nosotros y para cada ocasión.

Hoy podemos encontrar desde pantalones vaqueros cuyo corte está más próximo a un pantalón de vestir hasta otros cuyo desgaste o cuyos múltiples rotos lo acerquen más a una prenda de diseño.

Nuevamente es el sentido común el que nos debe servir de guía para decantarnos por uno u otro modelo. Y ese sentido común debe prestar una especial atención al momento en que vayan a ser vestidos.

No parece que tenga nada de malo que nuestros futbolistas más conocidos se enfunden sus vaqueros más rotos para acudir a un entrenamiento si no hicieran lo propio cuando acuden a una entrega de trofeos.

Cómo combinar los vaqueros

Resulta cuanto menos curioso observar como dependiendo de la ropa que vistamos, un mismo vaquero pueda adquirir un estilo formal o por el contrario uno totalmente de sport.

Quizás la prenda que defina mejor el mayor o menor grado de formalismo de nuestros vaqueros sean los zapatos que con ellos vistamos. Si, por ejemplo, optamos por unos mocasines relativamente armados, como son los ingleses, seguramente nuestra intención será la de dar a nuestro conjunto una imagen de cierta formalidad. Si por el contrario optamos por unas zapatillas como las tan actuales Cruyff Classic o por unas zapatillas de esparto, nuestros pantalones cobrarán una imagen mucho más casual.

Igualmente, si optamos por una camiseta o por el contrario por una camisa estaremos imprimiendo diferentes estilos a nuestro conjunto final. Es importante guardar un poco de armonía en nuestro conjunto. Unos zapatos ingleses de cordones siempre le sentirán mejor a nuestros vaqueros si van acompañados de prendas como una camisa y un jersey de pico que si lo hicieran con una camiseta y una sudadera. No obstante, la mezcla de estilos muchas veces consigue resultados sorprendentes.

Hoy existen auténticos especialistas en combinar los vaqueros con prendas tan formales como una chaqueta de Tweed o incluso con una americana cruzada. Esta combinación ha sido llevada a la práctica con gran éxito por personajes como Andy Warhol. Sin embargo y a pesar de ser una opción muy interesante, la probabilidad de salir airosos de dicho trance es infinitamente menor a la de naufragar en el intento.

Bien sea porque somos amantes de las prendas intemporales o bien porque lo que buscamos sea simplemente imprimir un toque de rebeldía a nuestro look, los vaqueros son una prenda que nos sirve de gran ayuda para trasmitir un claro mensaje sobre nuestros gustos y estilos.

Jeeves

elmayordomo@extraconfidencial.com

Fotos: Sartorialist