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Otras opiniones

Vacaciones en pareja

Julio 25, 2010

Bien podría ser el amor, la ilusión amorosa, un sinónimo de vacaciones. Sin embargo es sabido por muchos que es una de las épocas del año en la que más divorcios se producen. Los trabajos roban mucho tiempo a la pareja, y el caso es que si éstas cuelgan de un hilo podrían durar indefinidamente ante la inexistencia de vacaciones.
Entendamos vacaciones como viajes, playa, montaña. El estar todo el día juntos y revueltos, teniendo todo el tiempo del mundo para conocer a quien tenemos al lado. Y es que muchas veces uno piensa: “Pero con quién me he casado yo” cuando lo ideal sería felicitarse a sí mismo por la gran elección.

Las tres “p”

Las famosas tres “P” (playa – paseo – pa casa), son la esencia de estos magníficos días de placer. Ella se tuesta al sol, él lee una y otra vez los periódicos a la sombra. Cervecita en el chiringo más cercano y demasiados bikinis en sutiles perchas de curvas interminables.
La siesta se alarga lo máximo posible y cuando cae la tarde es momento del paseo. Cada uno va por su cuenta pero en la misma dirección. Sentados ambos en una terracita veraniega, el entretenimiento por excelencia es el chequeo intensivo de la pareja de al lado. Conversación escasa, “pues está bien el sitio este” mientras ella asiente mirando al vacío.
Tercera p del día, pa casa. La tele en estos casos es la gran salvación, el botoncito casi del placer. Tras el sol del día uno se emboba mirando cualquier cosa, desde un anuncio hasta un fantástico programa de cuatro mendas saltando sobre un toro. Alguno de los dos cae antes, sucumbe al sueño directamente en el sofá.
Al día siguiente el esquema se vuelve a repetir de forma similar.

L´amour, très belle

Por otra parte tenemos las escapadas apasionadas de los recién enamorados, cuando los días resultan fugaces y falta tiempo. El mismo Benidorm resulta apasionante si vas enamorado, paseando de la mano, observando la multitud de gente alrededor, mirando al cielo exclamas “¡oh, magnifique!”.
Cualquier ocasión del día es buena para tocarse, achucharse, en definitiva amarse. El mar, el hotel, el coche, el avión. Incluso el menú del día sabe mejor, son las hormonas, el estado de plenitud, de bienestar. La picadura de una medusa puede resultar hasta excitante si nos dicen “yo te curo, cariño”.
En fin, sweet holidays para todos y todas, para los recién casados o recién enamorados “carpe diem”. Para las parejas veteranas una brisa de innovación, un respiro, recordad viejos tiempos, inventad situaciones. Que estos días son para beberlos en pequeños sorbos, para colmarnos de la persona con la que compartimos vida. Que sea un regalo y no una cruz.
Gracias a mis lectores fieles, y a los que no lo son tanto por hacer posible este pasaje, cada vez menos erótico. Os deseo el mejor de los veranos, la mejor de las compañías, tranquilidad, relax, nuevas ilusiones, y un ligero cambio al menos para una de las tres “P”. ¡Se admiten sugerencias!
Nos vemos en septiembre

Mary Lou