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Otras opiniones

Una santa en manos de una puta

Noviembre 3, 2010

          No entiendo a esta chica…

          ¿Chica? ¡ancianita, diría yo! –me salió del alma- Con 64 años para 65 no se puede competir con mujeres que pueden ser tus hijas y menos vender a mujeres con profesiones liberales como si fuesen putas. Sabe más el Diablo por viejo que por Diablo y en el caso de ésta su conocimiento se duplica por ambos motivos.

 

La pobre Susana me miraba atónita. Yo suponía que esperaba haberme encontrado cuanto menos enfadada; pero mi estado de ánimo distaba mucho de aquello.

 

          <em>¿No vas a hacer nada?

          Sí, claro: beberme este cóctel a su salud, y desearle que se cure pronto… No pude evitar una sonora carcajada. Que se tenga que tomar la molestia de marcar teléfonos para difamarme; o quedar con gente para adjudicarme sus chismorreos… ¡Mujer! ¡no hace sino dejar patente su envidia y lo mal que le puede haber sentado verse descubierta al igual que le pasó a María de Mora con la cámara oculta de Melchor Miralles!

 

Susana me miraba  gratamente sorprendida. Había propuesto una comida para informarme de las infructuosas maquinaciones de Mariló por desestabilizar mi buen nombre, tanto profesional como personalmente.

 

Ciertamente, cuando una amiga cercana y conocedora de mi intimidad se aleja por cualquier circunstancia, siempre me deja una sensación de pérdida o de frustración que hasta me hace pasar por un periodo de eso que los profesionales de las psiques llaman “duelo”: dolor por lo que me han hecho… Sí, claro… si hablo yo. Normalmente la historia es que me la han jugado a mí. Añoranza de los buenos tiempos y por fin llega la fase de: “Tú te lo pierdes”.

 

Palabras mayores

 

Pero claro, he dicho AMIGA y eso son palabras mayores. Una amiga puede englobar muchos conceptos y adjetivos, que… ¡para qué alargarnos en este momento! Nos basta con algunos que no deberían estar incluidos: perversidad, inquina, cicatería…

 

Lo pienso, reviso mi archivo de experiencias compartidas con la individua en cuestión y no puedo dedicarle tan magnánima palabra.

 

          Pero cariño Susana me cogió la mano por un momento- Es que no te he contado lo peor…

          Dispara –yo, como si fuera imitación de aquello de “uno para todos y todos para uno” le puse mi mano encima de la suya- creo que estoy preparada.

       Lo dije con tal ironía trascendental, que hasta mi buena amiga sonrió.

          Pues que va diciendo que tú estás detrás de Alfonso como loca, que no le dejas en paz… y que ella sabe que él no sabe cómo deshacerse de ti…

          Ja, jaaaaa, jaaaaaa….

          ¿Te ríes?

          Es que…. –la risa no me dejaba articular palabra- ¡es buenísimo! Si eso llega a oídos de Alfonso se va a divertir muchísimo…. –bebí un poco de agua antes de continuar-

 

Mariló, durante años, trató de pillar a Alfonso como a otros tantos millonarios que a lo más que llegaron fue de tenerla como amante de tres al cuarto cuando aún estaba de buen ver. Después, con las carnes trémulas, a lo máximo que podía aspirar era a organizar eventos a los que solía invitar a chicas treintañeras de buenas familias con el falso pretexto de presentarles a famosos empresarios. Sólo ellos y la alcahueta sabían que sus verdaderas intenciones pasaban por “pillar cacho” y para eso pagaban ingentes cantidades a la Celestina en cuestión.

          Es ciertoSusana sonrió- ¡A quién se le ocurre tratar de vender a una supuesta amiga abogada como si una señorita de compañía se tratase!

          ¿Y de qué te extrañas? Lo hizo contigo como psicóloga, también con Laura la hija del ministro y con Ana cuando era Directora de Páginas Verdes. Hasta la pobre de Leti… que no la puede ni ver, me consta. Cuanto más nivel más caché. Y ahora la zorra se viste con piel de cordero y se dedica a crear ONGs destinadas a canonizar a una beata.

          ¡La Santa en manos de la puta¡ Ya tienes otro titular para otro artículo, exclamó Susana. Esta no sabe dónde se mete. Está claro. No me gustaría estar en su piel. Especialmente cuando está gestionando este paripé para blanquear dinero procedente de sus celestinajes versus prostitución. Próximo destino Panamá, qué fuerte!

          Desde luego Susana, sabes que no soy un mal bicho como ella y que si yo la quisiera hacer daño la hundiría la vida a golpe de sinceridad y no de talonario como hace ella. En el fondo me produce compasión porque podía haberse beneficiado tantísimo de nuestra amistad…En fin, entiendo ahora porque está amargada y sola. La vida siempre rinde el merecido tributo acorde con lo que has sembrado.

 

Así rememoré las sabias palabras de mi abuelo:

          El secreto de tu pecho no lo vendas al amigo que perdiendo tu amistad te servirá de testigo”.

 

<span>Qué razón tenía….

 

Montse, hija del presidente de una de las compañías más importantes del país y Catedrática de sencillez y generosidad, me decía ayer:

           “Acuérdate que hay un 10 % de gente inteligente, el resto se reparte entre un 80% de gente tonta y un 10% de gente mala. Hay poca gente mala pero lamentablemente estos hacen mucho ruido entre los tontos que son su verdadero público y quienes les escuchan”.

 

Recuerdo cuando mis padres solían alertarme sobre el cuidado extremo que había de poner a la hora de hablar con extraños, o vigilar siempre la copa en las discotecas. ¿En qué momento me relajé y dejé que la Bruja de Blanca Nieves se acercase con la manzana envenenada? ¿Cómo no me di cuenta antes, cuando me paso la vida entre ejecutivos de renombre y asuntos de máxima cuantía que precisan de mis reflejos y mi máxima concentración?

 

La próxima vez tendré cuidado en la elección de amistades, ya que sólo el tiempo sirve para conocer en profundidad a las personas. No cabe duda que el mejor consejo es el de mi amigo Alfonso, que ha triunfado en la vida con la coraza de la desconfianza y la risa como música de fondo. 

Es una pena comprobar cómo la envidia y el dinero gobiernan el Mundo y este país al unísono que Zapatero.

 

Teresa Bueyes