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A renglón seguido

Una operación real con fecha histórica

Diciembre 12, 2012

Por más que el artículo 14 de nuestra Ley de leyes establece que “los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento -no el navideño- (…) o circunstancia personal o social”, apunta Orwell, “que algunos, animales, son más iguales que otros”; ¿racionales, o no?

El domingo (02/12/12), recibía el alta médica, aunque su salud cotice a la baja cada día más, nuestro soberano, después de haberle sido implantado en un “taller” clínico de la capital del reino una ortopedia en la cadera siniestrada -otros no tienen ni para coderas-, de “última generación” ¡claro está!; no iba a ser de la de su abuelo Alfonso XIII.

Precisamente, en el contenido del discurso de la Nochebuena última (24/12/11), nos trasladaba, que “cuando se producen conductas irregulares que no se ajustan (…) a la ética, es natural que la sociedad reaccione”. Además apuntaba que “la Justicia es igual para todos”.

Una operación con fecha histórica

No parece de recibo, aunque lo paguemos todos, que el tratamiento -no me refiero al sanitario-, recibido por algunos conciudadanos deba de ser el actual; si importan los fondos -no los sótanos-, de La Zarzuela, se espera que las formas acompañen a aquéllos. ¿Cuántos españoles se encuentran en las llamadas listas -cada día más tontas que es por lo que nos toman-, de espera?

Es curioso y quizá algo de miopes, que precisamente fuera operado el pasado 14 de Abril -¿les recuerda algo la antimonárquica fecha?-, de la derecha; cadera claro. ¡Hay que tener cuerpo pero poca cintura, para fijar la intervención ese día! Nunca sabremos, si fue una provocación ó vocación de hermanamiento entre las partes. Ustedes eligen.

 
 
 

El motivo de la misma fue una fractura sufrida durante una cacería  de paquidermos en un safari por África, lo que a juicio de un buen puñado de españoles, les molestó un “puñao”, afeándole su conducta ocioso-vacacional con una crisis “de elefante” -entonces y ahora-, de empleo y vivienda.

Supervivencia

No me consta si las aficiones del monarca: la caza, el esquí, la vela, el motorismo… etc., pasarán también por la música… con la que se fue a otra parte –Botsuana-, pero es posible que se aproximen a Burning; ya saben, por lo de… “mueve tus caderas, aunque todo vaya mal”.

Cabe la posibilidad de que, por aquello de la sangre azul, herede cierto tono vital poco saludable, como le ocurrió a Alfonso de Borbón y Battemberg, su tío de “cristal”; si bien por razones diferentes. A pesar de gozar de parte de su osamenta quebrada y restañada, el septuagenario no parece dar su brazo a torcer rompiendo una lanza para lanzar al príncipe de Asturias al estrellato del reinado de nuestro país.

A ver si antes de la próxima república.
Paco de Domingo