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Entre alfileres

Una de sandalias romanas

Abril 23, 2015

Cada vez se nos complica más el ir a la moda. De hecho, esta primavera-verano ser una fashion victim se nos está poniendo cada vez más cuesta arriba. A los petos y a las campanas ahora hay que sumar las sandalias de gladiador, tendencia top para este año. Lo malo es que suelen quedar fatal a no ser que tengas unas piernas largas, esbeltas y estilizadas. ¿Es su caso?


¿Y si careces de este pequeño detalle? Aquí está el quid de la cuestión. Estás viendo revistas o programas de moda y te encantan las sandalias romanas, de gladiador, griegas o egipcias que ves lucir a las modelos, pero en la calle es otra cosa. En la gente normal, que diría el otro, no quedan igual. Evidente, amiga mía. No todas medidos 1,80 y tenemos los gemelos necesarios para lucirlas.

De ahí que todo evolucione y también podamos encontrarlas tobilleras. Son horrorosas, lo sé, pero es lo que hay. O llevas una sandalia alta preciosa que te queda fatal o una corta, que es un disgusto a la vista, que te queda ideal. ¿Qué fue antes el huevo o la gallina?

Hay de todo

Lo bueno de vivir en el siglo XXI es que hay de todo. Tienes sandalias altas, bajas, con tacón, lisas, con plataforma, de colores, brillantes, indias, de piel, de tela, de plástico, alpargata, ornamentadas, etc…, etc…, etc… Espera, espera, qué aún hay más: anudas hasta la rodilla, tobilleras, con tiras finas, con hebillas…

No todo va a ser malo. Lo bueno es que las puedes combinar con cualquier cosa, corta, claro. Puedes ponerlas con un vestido, mini falda, pantalón corto o short… con lo que quieras. Este “must-have” de la temporada va con todo  y queda estupendo con cualquier trapito vaporoso.

Si quieres emular a una diosa griega puedes elegir un vestido túnica en color blanco, marcando la cintura para que el efecto óptico sea más mono.

Ahora lo complicado está en encontrar unas que sean bonitas y económicas ya que se han agotado en la mayoría de las tiendas. Ánimo.

Por Garbo