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El mayordomo

Un zapato para cada ocasión

Febrero 13, 2010

Nuestros lectores recordaran como inaugurábamos esta sección de “El Mayordomo” el pasado Septiembre con el artículo “Ante la duda, el zapato negro y de cordones”. Y si además es un modelo Oxford mucho mejor.

Hoy, más de seis meses después, seguro que todos estamos preparados para ir un paso más allá y adentrarnos en el apasionante mundo de los diferentes tipos de zapatos y la correcta vestimenta de sus colores.

Nada tiene de malo, es más, sigue siendo lo más recomendable, decantarnos por zapatos negros y de cordones cuando vistamos de traje. Este tipo de zapato y ese color en particular es lo más adecuado en la mayoría de las ocasiones y más si dichas ocasiones requieren de una vestimenta formal.

Sin embargo, si queremos imprimir un toque de estilo a nuestro atuendo deberíamos estudiar otras opciones que sin tener el formalismo de los Oxford negros son perfectamente válidas.

Como apuntamos, el zapato para ser vestido con traje sigue siendo y esperemos que por mucho tiempo, el modelo Oxford plain o liso. Este zapato al carecer de cualquier tipo de broguering o perforación es también el apropiado para ser vestido con chaqué. No obstante, si queremos ser puristas deberíamos acompañar al chaqué de unas botas tipo Balmoral.

En el día a día de la oficina y durante los fines de semana podemos optar por zapatos Oxford pero en su modalidad semi-brogue o full-brogue. La diferencia entre ambas terminaciones radica en el diseño de los brogerings o perforaciones. En el caso de los semi-brogue, solo la puntera es la que está perforada pudiendo encontrar una parte de la pala también con dichas perforaciones. Por el contrario, en el caso de los full-brogue, la puntera tiene forma de una mitad de corazón y abundan más los adornos.

Es importante tener en cuenta que ambos tipos de modelos son menos formales que los Oxford y será más conveniente su vestimenta en situaciones menos formales o cuando vistamos un conjunto compuesto por chaqueta y pantalón independientes.

Los , aunque hoy existan modelos de gran belleza y líneas limpias, son siempre menos formales que los Oxford y su vestimenta debe ser similar a la que llevabamos a cabo con los semi-brogue.

Otra opción que nos brinda la zapatería clásica masculina es el legendario modelo Derby. Este tipo de zapato se diferencia del Oxford en que la parte lateral del zapato va cosida por fuera de la parte delantera dando la sensación de que el zapato no es de una sola pieza sino de dos. Los Derdy los podemos encontrar, al igual que en el caso de los Oxford, en versiones semi o full brogue.

Independientemente del modelo con que nos hagamos de Derby, no podemos olvidar que la forma en la que está montado el zapato hace del mismo un zapato menos formal que los Oxford de una sola pieza.

Los Derbys, y más incluso cuando se trata de versiones semi o full brogue, son zapatos destinados básicamente a un uso rural; de ahí que sean perfectos para combinarlos con chaquetas tipo Tweed. Sin embargo, nunca deberíamos optar por uno de ellos para ocasiones muy formales como tampoco debería ser el compañero escogido para combinar con nuestro chaqué.

Los mocasines, tan tristemente extendidos entre los españoles, son de todo punto incorrectos para vestirse con traje. Es verdaderamente desmotivador para cualquier amante de las buenas maneras en general y de los zapatos en particular observar como en nuestro país no solo la clase media sino también las elites sociales, políticas y económicas se decantan por un tipo de zapato que solo produciría rechazo en cualquier otro país con un mínimo gusto y elegancia. Los archiconocidos Sebagos hacen más daño a un traje que la peor y más visible de las manchas.


Respecto a los colores debemos tener en cuenta unas mínimas consideraciones sin olvidar nunca que cuando hablamos de zapatos de color seguimos pensando en zapatos con cordones y nunca tipo loafers o mocasines.

En primer lugar, no debemos olvidar que el protocolo masculino establece que después de las seis de la tarde sólo los zapatos de color negro serán aceptados para ser vestidos con un conjunto formal. En caso de que por el contrario lo hagamos de forma casual podremos ampliar los colores a elegir; incluso después de esta hora.

Es importante recordar que cuando vistamos de traje oscuro hay que huir de los colores marrones claros. Este llamativo color, desgraciadamente también popular entre no pocos caballeros españoles, destrozará todo nuestro conjunto. Y si además seguimos la horrenda costumbre de combinarlos con un cinturón del mismo color, el resultado estará más próximo al espanto que a cualquier elegancia posible.

Entre el clásico color negro y los poco vistosos marrones claros encontramos una gama intermedia de colores que de saberlos usar en su momento y lugar pueden aportar a nuestro conjunto un toque de estilo además de romper con la sobriedad del color negro.

Los zapatos de color burdeos o vino siendo menos formales que el negro son perfectamente aptos para combinarlos con trajes de tonalidades grises. Igualmente, podremos decantarnos por este color para vestirlos con total confianza en la oficina.

Los zapatos marrones oscuros son particularmente recomendables con trajes azul marino. Esta combinación nos permite tanto acudir a la oficina como a eventos algo más formales. Además, la mezcla de un traje azul marino con un zapato marrón bien escogido denota un estilo que desgraciadamente no abunda en nuestras calles y con seguridad nos hará destacar del resto.

Entre el color marrón oscuro y el color vino hoy podemos encontrar una cada vez más amplia oferta de colores. Dichos colores están próximos a la tonalidad coñac y podemos combinarlos tanto con trajes grises como con trajes azules.

El decantarnos por colores diferentes al negro cuando la ocasión lo permite nos permite introducir un toque de estilo a nuestra indumentaria y que además cumple con las pautas más exigentes del protocolo de la vestimenta del caballero.

En definitiva, escoger correctamente tanto el modelo de zapato como su color, además de diferenciarnos de esa enorme masa que desconoce que la parte más importante de cualquier conjunto son los zapatos, nos permite depurar más si cabe nuestra elegancia e introducir un toque de estilo a nuestro día a día.

Jeeves
elmayordomo@extraconfidencial.com

Fotos: www.elaristocrata.com</p>