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No me moverán

¿Un Poncio, presidente del Gobierno?

Julio 17, 2012

Ahora, dadas las perspectivas inciertas de la economía española, se habla de muchas cosas en los mentideros financieros de la capital. Dicen que Mariano (lo llaman así, como si cenaran todos los días con él), no aguantará la presión y dimitirá a finales de año. Algo inaudito para quien lleva toda su vida en política encajando carros y carretas, incluidos siete larguísimos años como jefe de la oposición; algo absurdo para quien tiene mayoría absoluta en las dos Cámaras, en muchas Autonomías y grandes Ayuntamientos.

Pero, cuando el río suena, agua lleva. Así, que no es baladí hacer una hipótesis, por absurda que parezca, de lo que podría ocurrir en ese caso. Veamos primero, quién se dice que podría sucederle y, segundo, que podría hacer el posible Poncio.

Posibles Poncios

Llamo Poncio al posible sucesor de Rajoy enviado desde Europa. Lo llamo así en recuerdo de Poncio Pilatos, el Gobernador Romano de Judea, la provincia rebelde del imperio. Lo llamo así, porque el sucesor sería enviado por la UE para arreglar las finanzas de España, el país problema de la Zona Euro. Como Pilatos, su misión sería mantener en calma España y exprimirla para que devuelva las deudas que se le han dado y se le darán para equilibrar su situación financiera. Vamos, un Monti a la española.

En esos mentideros hay, al menos, dos nombres de posibles sucesores. Les piden dos cosas: independencia de los partidos y relaciones estrechas en Europa. La primera condición es para que actúe sin pensar en réditos electorales, sin deudas a un partido; que haga lo que hay que hacer, aunque las medidas a tomar sean impopulares. La segunda condición, las relaciones personales en la UE, es para que los dirigentes europeos confíen en él y le apoyen financieramente. Una última condición, que se da por supuesta, es la de que sea un español con prestigio nacional e internacional.

El primer nombre, en los mentideros más de derechas, se llama Aznar ¡Sí D. José María el expresidente! Sus patrocinadores opinan que ya demostró saber hacer la reconversión económica. Sus detractores dicen que no es independiente, que tendría tentaciones electorales. También dicen que los europeos no se fiarían mucho de su independencia de carácter, ya demostrada muchas veces.

El segundo nombre es González Páramo, el exconsejero español del Banco Central Europeo. Es amigo de Draghi el presidente del BCE del que se dice que su otro amigo español es José Manuel Campa, ex Secretario de Estado de Economía, profesor del IESE. González Páramo es Catedrático de Economía. No fue Ministro con el PP por su independencia. Reúne pues las dos condiciones requeridas para ser Poncio. Sin embargo, en los mentideros también dicen que ha recibido una tentadora oferta relacionada con el otro amigo español de Draghi, así que no es fácil que aceptase. Si se confirma se lo diré a través de este medio.

Estas son las dos apuestas que he oído, pero supongo que habrá más.

¿Qué tendría que hacer el Poncio?

Independientemente de si es, o no, probable su venida habría que evaluar cual sería el trabajo de ese Poncio. Tendría que asegurar el aumento de los ingresos públicos y reducir los gastos aún más de los que ha hecho este Gobierno.

En el primer capítulo queda poco que hacer salvo: subir el IVA superreducido de los productos y servicios básicos. El pan, por ejemplo, tendría un impuesto del 10% o más. Podría poner tasas especiales para ir por las autovias; quizás aumentar los impuestos de la gasolina o el IVA general del 23 al 25%. Es decir, más castigo a las clases medias.

En los gastos debería embridar a las Autonomías; el gran agujero fiscal español. Probablemente revirtiendo algunas competencias al Estado, como las de justicia y sanidad. Rebajar una vez más los salarios de los empleados públicos y reducir su número. Cerrar empresas y organismos autónomos de la Administraciones Públicas. Hacer más eficiente la gestión. Privatizar las pocas joyas empresariales que le quedan al Estado español. En resumen lo que ha dicho el Gobierno Rajoy que hay que hacer, pero en serio; sin pensar en futuras elecciones. De ahí, que sea necesario que no sea un político al uso.

Todo a cambio de dinero europeo. Dinero para inversiones, que creen puestos de trabajo, o para compra de deuda soberana española, que baje la prima de riesgo. Por eso necesita tener buenos contactos en Europa.

¿Compensaría tener un Poncio?

Como se ve, el Poncio va a hacer lo mismo que Rajoy, pero más. Por eso, es dudoso que nos compense tenerlo. Por eso, deberían pensárselo los que juegan a desestabilizar al Gobierno con: algaradas callejeras, como los sindicatos; declaraciones parlamentarias, como la oposición; o votos contrarios a propuestas de reducción del déficit, como algunas Autonomías. No vaya a ser que con el Poncio se cumpla la sentencia castellana que dice: ¿No querías caldo? Pues toma tres tazas.

Porque recordemos que Poncio Pilatos pacificó Judea, pero, en el camino condenó a un inocente a la crucifixión. En esos casos pagan justos por pecadores y, a veces, solo los justos.
 
J. R. Pin Arboledas. Profesor del IESE. Cátedra de Gobierno y liderazgo en la Administración.