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¡Qué fuerte!

Un poco de humildad, por favor

Diciembre 20, 2012

Recordarán que, no hace mucho, el ex presidente del Consejo General del Poder Judicial, (CGPJ), el señor Carlos Dívar, se vio forzado a dimitir de su cargo tras el escándalo de sus viajes de fin de semana y otros lujos a costa del dinero público. A raíz de aquel escándalo, el CGPJ aprobó un régimen de control del gasto para que eso no volviera a ocurrir. Entre las restricciones está tener que pedir permiso para los desplazamientos y, si el permiso se concede, debe hacerse en clase turista. Al nuevo presidente del CGPJ no le ha gustado mucho esta nueva norma y ha declarado el señor Gonzalo Moliner que lamenta tener que viajar en clase turista porque cree que esa no es la mejor imagen para quien preside el Poder Judicial y el Tribunal Supremo. Curiosamente no se ha dado cuenta el señor Moliner que justo es lo que ha hecho con estas declaraciones, dar mala imagen, pero de si mismo, no del órgano constitucional. No sabe este señor que por ser presidente de un órgano constitucional no se es mejor persona que el resto del mundo.

Viajar en Turista

No sabe este señor que los que viajamos en turista lo hacemos dignamente y con la cabeza bien alta, sin envidiar en absoluto al que viaja en preferente, al que sólo le diferencia del resto una absurda cortinilla, un zumo y un periódico. ¡Ah! Y una azafata que les explica a ellos solos lo mismo que al resto, pero colocados medio metro delante. Quizás habría que explicarle al señor Moliner que los que viajamos en turista no somos peores personas que él, ni mas indignas, ni menos señores que él y que tampoco damos mala imagen por ir en turista. Y también habría que recordarle que ese dinero con el que viaja es nuestro, que somos nosotros los que le pagamos sus viajes, su coche oficial y sus dietas. Precisamente por eso este señor debería dar ejemplo, sobre todo tal y como están las cosas actualmente en España. Ser más humilde y mostrarse solidario con los que ni siquiera pueden viajar en turista.

Además, seguro que cualquier españolito de a pie que lo vea subido en un avión o un ave ni si quiera sabe que él es el presidente del Consejo General del Poder Judicial. Ahora mismo, usted que está leyendo esto, ni si quiera le pone cara así que, ¿qué imagen buena o mala va a dar si ni si quiera se le reconoce? Al menos no un reconocimiento masivo y generalizado de la población nacional. Seguimos sin aprender. Seguimos andando por la vida con orgullo y falta de respeto hacia los demás. Con gente de este tipo al mando es imposible construir una sociedad y un poder limpio, decente, respetuoso y digno. Si los que tienen que dar ejemplo no lo dan, ¿cómo nos vamos a tomar en serio lo que ellos nos mandan que tenemos que hacer? De verdad que, ante estupideces como esta, más vale que de verdad se hubiera acabado el mundo hoy, cosa que, cómo habrá podido comprobar, no ha ocurrido si está leyendo esta reflexión.

Rosana Güiza Alcaide