Menú Portada
Mi Tribuna

Un mensaje en la muerte de Lalo García

Abril 5, 2015

La Semana Santa nos ha dejado una tragedia humana para analizar con la muerte del ex jugador de baloncesto Lalo García. Internacional absoluto con la selección española, desarrolló toda su carrera profesional en el Fórum Valladolid. Debutó con 17 años y se retiró a los 30 convertido en un ídolo del deporte local. Su club le homenajeó con el reconocimiento más grande que puede tener un deportista: la retirada de su camiseta con el número 5 que nadie más puede utilizar en el equipo. La ciudad, de igual forma, puso su nombre a uno de los pabellones municipales. Se rendía tributo en vida a una persona carismática que acumuló respeto por su comportamiento y valores deportivos.

Sin embargo, la vida de Lalo García acabó ahogada en el río Pisuerga a escasos 20 metros del polideportivo donde triunfó años atrás. Los problemas se acumularon de tal forma que Lalo no encontró una respuesta sólida a qué había fallado en su vida.

Futuro truncado

Su muerte se une a la de otros importantes deportistas españoles que triunfaron en sus disciplinas pero que no supieron digerir su siguiente etapa vital: Jesús Rollán, ‘Chava’ Jiménez, Yago Lamela y otros casos de eso que, tras conocerse el fallecimiento de Lalo García, el afamado ex entrenador Pedro Ferrándiz ha calificado como ‘post deporte’. En España no hay un plan concreto para ayudar a estas personas que han dedicado buena parte de su vida a un trabajo tan exigente y específico. Una actividad que absorbe en muchas ocasiones llevar el pensamiento hacia el futuro, hacia ese día después de no ir a entrenar o preparar las pruebas.

Ocurre que Lalo García sí había encauzado su vida una vez acabado el baloncesto integrándose en la empresa Fórum Filatélico, que era patrocinadora del equipo y en la que además había trabajado su padre, ya fallecido, durante años. Lalo asumió su cartera de clientes, la amplió con relativa facilidad e hizo lo que había hecho durante muchos años: invertir en dicha empresa el patrimonio que había ganado como deportista. No solo él, sino familiares y amigos a los que recomendaba sus productos.

La intervención judicial de Fórum y Afinsa ha dejado numerosos dramas personales a lo largo de estos años sin que el Gobierno haya sabido encontrar una salida para paliar los devastadores efectos de un caso que exige una solución. La Asociación de Afectados recuerda cómo pudieron arbitrarse diversas respuestas a otros problemas similares que surgieron en España y sí encontraron algún tipo de atajo legal. En los últimos meses han surgido, incluso, propuestas desde el propio Congreso de los Diputados para intentar dar algo de luz a una historia que afecta a miles de personas y que sigue sumida en una maraña judicial inexplicable.

La intervención de las sedes de Fórum y Afinsa

Aquel día, cuando la policía entró en las diferentes sedes de Fórum o Afinsa, miles de personas perdieron de un plumazo todos los esfuerzos de su vida, esos ahorros tirados a la basura de una estafa desconocida hasta el momento porque, como recordaba el propio Lalo García, hasta entonces Fórum era una empresa cumplidora con todos los compromisos reflejados en sus contratos. Aquel día comenzó la agonía personal de un hombre que lo tenía todo y lo perdió sin que nadie le explicara qué había hecho mal.

Lo demás es historia. La de un deportista aclamado que terminó hundido en la soledad y en la sinrazón de no encontrar un cauce para guiar una vida ya sumida en una continua depresión. De esta tremenda manera, Lalo regresó a los titulares de la prensa, a ocupar un espacio destacado en los informativos. Como antes. Le fallaron algo más que los trabajos donde no pudo cuajar. Todo ello hasta poner un abrupto punto final de una manera tan dramática. No hay consuelo. Pero sí mensaje. No vendría mal mirar hacia atrás sin ira para encontrar algunas explicaciones.

Félix Ángel Carreras
Director de Tribuna Valladolid