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Otras opiniones

Un ignorante en el Desayuno de Oración

Enero 16, 2010

El ignorante por antonomasia, el ateo que presume de haber liquidado todo vestigio de cristianismo en la sociedad española, se “siente muy honrado” por haber sido invitado al “Desayuno Nacional de Oración” en Washington el próximo mes de febrero.
¿Qué sabrá Zapatero de qué demonios significa esto en un país con valores morales como Estados Unidos? Nada de nada.
Ese encuentro, muy significativo en USA, no representa otra cosa en la primera potencia mundial que, organizada por The Family, la clase dirigente, además de poder, tiene que demostrar principios básicos y esenciales para administrar ese poder.
Probablemente, no haya otro dirigente político en el mundo civilizado que represente la antítesis del “Desayuno Nacional de Oración” americano. Y dice el chavalín político descerebrado que se siente “muy honrado”.
Yo me preguntó cómo va a explicar a gays, lesbianas, y demás compañeros mártires que su líder preferido, o séase ZP, ocupa mesa en tan “cavernícola” akelarre y se siente honrado por disfrutar codo con codo con lo más “ultra cristiano” de la sociedad norteamericana. Ha pasado de no levantarse al paso de la bandera y los marines americanos (que también representan a la izquierda USA), a babear con una invitación de lo más granado del conservadurismo y de la extrema derecha de aquel país.
¿Existe alguien en su sano juicio que pueda entender a este “paréntesis” político de España? Decididamente no. Y los españoles, en su mayoría, le entregaron su confianza.
Ignora también que EE.UU. es una nación orgullosa de serlo. Y hasta allí se dirige como un peregrinito entusiasmado Rodríguez Zapatero, el mismo que dijo aquello tan aberrante de que lo de una nación “es algo discutido y discutible”.
Siento vergüenza de estar representado por un espécimen de tamaña calidad intelectual y, sobre todo, de tal catadura moral
¡God bless América!
Lo de Aznar y Cuéntame
No me ha sorprendido la revelación de que José María Aznar, entonces en su poder casi absoluto, intervino ante los guionistas de TVE para que obviaran la llegada al poder del PSOE en 1982. Entra dentro de sus parámetros políticos e intelectuales. No hay que olvidar que por aquel entonces estaba rodeado además por una camarilla de estultos y trinkones.
Aznar, un resentido patológico, no soportaba a Felipe González, el brillante dirigente socialdemócrata que a su vez le despreciaba de forma intensa, y su nombre le provocaba sarpullidos.
El sevillano hizo cosas magníficas y también “cagadas” notables, especialmente en lo relativo a la corrupción que se extendió como una mancha imborrable en su propia historia personal. Pero yo me pregunto qué hubiéramos hecho de González de haber descubierto que tenía un yerno como Alejandro Tarik Agag, un comisionista a destajo, el gran beneficiado por el poder que los españoles entregaron (en su buena voluntad), a su suegro.
Qué hubiéramos dicho de FG (no confundir con el del BBVA), si hubiera alentado a una trama Gürtell que organizó la boda de El Escorial y viajó por el morro (¡qué se sepa!), a costa de Correa y otros sujetos de tal calaña.
Amén.

Graciano Palomo es periodista, analista político y director de Ibercampus.es