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Otras opiniones

Un Gobierno en chantaje permanente

Diciembre 6, 2009

Cuando se pierde la autoritas resulta muy difícil que se pueda sobrevivir. Vamos, que no es posible.
El Gobierno Zapatero es una caña movida por todos los vientos. Se le toma a pitorreo desde Finisterre a Machichaco. Es la ocurrencia permanente, la nada de la nadería. Un día pagaron a los bucaneros que asaltaron el Playa de Bakio, otro soltaron pasta en abundancia a los que tomaron al asalto el Alakrana, luego en lectura interna se someten a los dictadores de los “titiriteros” que protestan porque su Gobierno permite descargas en la Red… Y así hasta el infinito.
Esto sucede porque Zapatero, Fernández de la Vega, Rubalcaba y algún otro edecán estulto han situado en el frontispicio de su acción el hecho de que no haya un muerto, que todo transcurra bajo parámetros ecopacifistas y el interés del Estado, por tanto, se confunde con sus propios intereses.
Puede ello resultar una vez pero no todas y de forma permanente.
Hasta una luchadora saharaui, Aminetu Haidar, ha colocado con su simple hambre en un brete a la diplomacia española que se debate entre la pleitesía al señor feudal de Rabat y la obligación que tiene de presentarse como defensores de los pobres saharauis que padecen un genocidio terrible e insoportable. Bien es cierto que se lo tienen ganado en parte porque su brazo armado, el Frente Polisario, nos estuvo atosigando hasta tal punto que, entre ellos y la Marcha Verde España, dejó allí jirones de dignidad nacional y parte de su historia.

Un desastre en aumento

Todo le sale mal a Zapatero. Su famosa baraka se ha esfumado como un mal desodorante. Tengo para mí que el último tramo de la segunda legislatura será terrible. Hasta su gran propagandista otrora, Carlos Martínez, presidente del CSIC y número dos en Ciencia y Tecnología, ha presentado su dimisión.
Esto ya no tiene arreglo si no hay consenso entre las dos grandes fuerzas políticas. El camino más indicado, dada además la enorme gravedad de la situación económica, sería convocar elecciones generales a la mayor brevedad posible. La excusa de que se preside Europa es una tontada de las grandes. Porque Zapatero no pinta nada, es un mero subordinadete de Merkel y Sarkozy.
Esto tiene mal cariz. Porque el campo está en pié de guerra y aunque los sindicatos apesebrados, UGT y CC.OO., tengan controlados a los trabajadores urbanitas, a los agricultores no habrá quien los pare.
Porque en su desesperación entendible van hacer tragar al Gobierno sus propios productos de abandono y miseria.
 

Graciano Palomo es periodista y analista político