Menú Portada
Atando cabos

Twiter es un peligro para el periodismo

Marzo 23, 2011

Perdonen pero tenía que decirlo. El Twiter amenaza con ser un peligro para el Periodismo. Una persona convertida en un medio de comunicación. Es una enfermedad contagiosa y los periodistas estamos cavando nuestra propia tumba sin darnos cuenta. Luego me pueden llamar trasnochado, o me pueden decir que no me atrevo con las nuevas tecnologías o las redes sociales. Como si para abrirse una cuenta y estar todo el santo día mandando mensajitos haga falta una preparación especial, una nueva licenciatura, un doctorado o un master especializado en comunicación. Es lo más sencillo y estúpido del mundo. Pero el problema no es ese. El problema del mal uso del Twiter es que el periodista (que además trabaja en un medio de comunicación)   está tirando piedras contra su propio tejado. Los rumores se convierten en noticias. Se extienden como la pólvora y lo que es peor, la gente se lo cree. Las noticias esperan porque antes hay que twitearlas. La credibilidad no cuenta. Lo de contrastar las fuentes de información es un cuento chino.

 Este martes había Pleno importante en el Congreso de los Diputados. El Presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, comparecía para pedir la autorización del Parlamento para intervenir en la guerra de Libia. Había expectación. Hubo debate interesante entre Zapatero y Llamazares. Hubo comentario curiosos en el pasillo del Congreso, etc….Pero, ¿qué hacían la mayoría de los periodistas? Twiteando. Estaban más pendientes de enviar mensajes a la red de “sus seguidores” que de contar la noticia en su medio de comunicación. No es el único ejemplo. En el último viaje oficial del Presidente del Gobierno hubo alguna conversación privada con el propio Rodríguez Zapatero y cometarios posteriores con miembros de la delegación de Moncloa. Antes de que terminara el encuentro privado e informal, la conversación estaba ya colgada en Twiter. Todo es gratis. Todo vale.

 

Narcisismo del periodista

 

La explicación no es otra que el narcisismo del periodista. El ser uno el que cuenta la noticia, el cotilleo, el comentario. El tener seguidores. Que sea “yo” con nombres y apellidos. Yo, yo, yo. No el medio de comunicación que tiene detrás toda una estructura informativa o años de experiencia y prestigio. Eso luego, pero antes quiero verme felicitado por mis seguidores. Lo que cuenta es el “prurito” de ser uno el que avanza o adelanta la noticia. Algo loable si el periodista lo hace en su medio de comunicación. Algo grosero y ridículo si el objetivo es sólo ese reconocimiento ¿o es que lo que escribe en Twiter porque en realidad no se atreve a publicarlo en un periódico, o decirlo delante de un micrófono?
Los defensores acérrimos de Twiter y de las redes sociales argumentan, entre otras cosas, que ha llegado la democratización de las noticias. Que el periodismo es más libre y democrático con Twiter y que por eso hay miedo en algunos periodistas que ven como pueden perder exclusividad. Es lo que se denomina “periodismo ciudadano”. Cualquier persona convertida en medio de comunicación. O lo que es lo mismo, la muerte del Periodismo. Las redes sociales tienen muchas ventajas. Esta desde luego no.


Juan de Dios Colmenero, Jefe de Nacional de Onda Cero