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A renglón seguido

Tsipras y letras

Julio 20, 2015

Hemos disfrutado, perdón habrán, de los encierros de la internacionalizada fiesta de los Sanfermines con sus carreras, puntazos y revolcones varios. Finalizados los solemnes actos festivos, y precintados los festejos de los corrales de Santo Domingo, asistimos al corralito de la encerrona de los diversos bancos griegos, que suministran con cuenta gotas el goteo de dracmácticos euros a los titulares de las cuentas; o lo que quede de ellas


Hemos conocido cómo se afirma y se niega en griego contemporáneo: Nai y Oxi, fruto del referéndum convocado por el actual gobierno para sondear la voluntad popular de los diversos “papadopoulos” que habitan la cuna de las raíces de la democracia. El archiconocido resultado fue el mundializado “no” a las imposiciones de los prestamistas con las consiguientes consecuencias.

En tanto que Doña Angela no estaba dispuesta a dar su brazo a torcer, el motorizado ex-ministro de finanzas Varoufakis manifestaba su voluntad de dejarse cortar el suyo –¿diestro o siniestro?-, antes que firmar con los voraces acreedores, vestidos sin frac de cobradores, cualquier acuerdo que no contemplara una reestructuración de la deuda de su país.

El caballero Yanis tiró la toalla al Egeo abandonando la embarcación de las negociaciones, puesto que creía que podía estar encarnando la figura del equivalente a la madre política española en griego: “estorbas”, dejando que los protegidos de tasas y “vacacioneros” fiscales navieros, amigos del papel couché (los Niarchos –de grifa-, los Onassis y otras praxis), sigan cotizando por sus beneficios en casa ajena.

A la tercera, debería ir la vencida

Su sustituto parece que ha venido con un plan debajo del brazo. No hay más que ver su apellido: Tsakalotos. Diríase que, sin jugar a la bonoloto, apostará sin imposturas por solucionar los problemas “oikonómicos” de la hélade resolviéndolos sin necesidad de tanta reunión de trasnoche y madrugada, que obligan a tener en vilo y en vela a los diferentes corresponsales de los medios.

Parece que la renombrada Troika, –Instituciones- se ha salido con la suya con las medidas impuestas en los últimos días, queriendo sacarles el cuajo, a muy mala leche, a los titulares del televisivo yogur y del afamado queso feta. A la tercera, esperemos que certera, debería de ir la vencida. Me refiero al tercer rescate; que es el porvenir, y que está por llegar. Las necesidades objeto de préstamo –te lo doy con una mano y a los cinco minutos me lo restituyes con la otra- rondarían los 85 mil millones de euros, importe que, por otra parte, no va a ir a ninguna otra; excepto a pagar las deudas contraídas, que han llevado al pueblo heleno, gracias a impericia de sus gestores, hasta la actual ciclópea y colosal situación.

La locuacidad de Rafael Hernando

Las negociaciones no han sido de guante blanco, puesto que en el eslabonado camino se ha hecho sangre con la parte más débil de la cadena, obligando al gobierno de Alexis a: subir el IVA, retrasar la edad de jubilación, recortar en armamento, privatizar las joyas de su portuaria corona (El Pireo y Tesalónica)…, echándose en falta en las reuniones el uso de alternativas de indumentaria más vernáculas sustitutorias de la tradicional camisa, como son los cocodrilianos polos de manga corta, más conocidos como nikis; a ser posible de la marca Theodorakis.

Hay expertos en materia económica como Krugman, Stiglitz y Piketty que muestran su desacuerdo con el calendario de cantidades y obligaciones impuestas a un país que hace aguas y “zozorba” por momentos. A ellos se ha sumado el ex del F. M. I.: el incontinente StraussKhan. Sin embargo, el locuaz portavoz del PP Rafael Hernando entiendequeestosseñores no estánbieninformados” ¿?

Que los Dioses les sean propicios

La todopoderosa Iglesia Ortodoxa griega, que este año manifestara su voluntad de apoyar la música de Tsipras y sus letras, está desaparecida en este sirtaki de pedid y se os dará; aunque sea por donde los mediterráneos pepinos amargan. Pero como las desgrecias gustan de ir en compañía, por si fuera poco, a su ya arrasada economía se suman los diversos incendios desatados en las bridas de su naturaleza.       

Que los Dioses, mientras afinan sus bouzoukis en el Olimpo, les sean propicios, y el que pueda, que huya de la quema.

Paco de Domingo