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Mensaje en una botella

Torrente acabará con la crisis

Marzo 10, 2011

Todo va bien. Así se llamaba el exitoso programa diario que presentaba Pepe Navarro en Antena 3 en el año 1994 y en el que un servidor tuvo ocasión de aprender mucho de este oficio. En aquel programa nacieron personajes encarnados por una estupenda cantera de actores, que luego adquirieron mayor popularidad en el Mississippi de Telecinco: el Pepelu que encarnaba Carlos Iglesias, el Rambo de Santiago Urrialde o Doña Reme, a la que daba vida Maribel Ripoll.

El éxito de Pepe Navarro era tal que Antena 3 no dudó en encargarle que hiciera doblete presentando un programa semanal llamado Estamos todos locos. Los equipos de ambos programas compartíamos una misma redacción y teníamos ocasión de confraternizar. Uno de los guionistas de Estamos todos locos era Santiago Segura, que duró poco porque se fue a trabajar como actor en la película El día de la bestia. Segura, que ya había dirigido y protagonizado algunos cortometrajes, se dio a conocer al gran público gracias a esta película de Álex de la Iglesia.

Poco tiempo después, cuando yo trabaja ya en la cadena Radio Voz, volví a encontrarme con Segura. Cuando apareció en el estudio, nos saludamos y me entregó un VHS llamado Santiago Segura: sus mejores cortos, los únicos. Le di las gracias y me dio una respuesta que no olvidaré: “Son quinientas pelas”. Así es como acabé comprando aquel vídeo que aún conservo. Y así es como me di cuenta de que ese amiguete conseguiría vivir de sus películas algún día.

¡Espññña!

Ahora ya no necesita venderlas en persona porque se las quitan de las manos. Torrente 4 es la película española que proyectan más cines en nuestro país.  Nunca pensé que un policía facha, machista y maleducado  se convirtiera en un negocio tan redondo. Eso sólo demuestra que la vida te da sorpresas y que no puedes ir de enteradillo.

Si no te has enterado de que se estrena esta película es que no vives en esta vasta piel de toro que todos, y especialmente Torrente, llamamos ¡Espññña! Desde hace varios días tenemos a Santiago Segura hasta en la sopa. Podrá criticarse su trabajo como director, pero nunca podrá criticarse su trabajo como hombre anuncio. Sabe hacerlo como nadie.

Esta última semana no ha habido programa de Radio, programa de televisión, periódico o revista en que no haya recalado el director y protagonista de la cuarta entrega de Torrente. El índice de probabilidades de que usted no se haya enterado del estreno de la película es mínimo, por no decir nulo. No sería de extrañar que durante su existencia cotidiana, se haya encontrado usted a Santiago Segura en la cocina o en el retrete de casa.

Paquirrín y Belén Esteban

Torrente, que cosecha seguidores y detractores a mansalva, se ha convertido en un icono gracias a La obra maestra del cine chusco (como reza en el cartel promocional de la película). Y ese icono puede ser de gran ayuda en tiempos de necesidad. ¿Hay algo mejor para echar el rato que meterse en un cuarto oscuro durante un par de horas, ponerse unas gafas 3-D y descojonarse de todo mientras compruebas cómo Paquirrín y Belén Esteban destronan por momentos a las estrellas más fulgurantes del séptimo arte?

Santiago Segura ha logrado en dos horas lo que Zapatero no ha conseguido en dos años: que le hagamos un calvo a la crisis. Muy propio de Torrente. Segura ha conseguido vivir del cuento, del cuento de sus películas. Pero, al menos, se lo curra. No como otros, que viven del cuento sin dar un palo al agua. Torrente acabará con la crisis porque hará que varios millones de españoles se olviden de ella. Sólo se olvidarán de la crisis durante dos horas. Pero nada es para siempre. Ni siquiera el cine. Ni siquiera la crisis.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

jdguerrero@extraconfidencial.com