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Otras opiniones

Toñy Salazar en la diana

Noviembre 23, 2009

Azúcar Moreno no sólo ha sido uno de los dúos musicales más célebres y aplaudidos en la historia de la música española sino una marca que imprime arte y carácter además de una denominación de origen incuestionable… Y es que Toñy y Encarna Salazar han sido y son los iconos más representativos de la raza gitana y española en todos los continentes, sólo comparables a esa guitarra clásica o ese toro bravo de Osborne.
Después de una trayectoria de más de 25 años por todos los escenarios del Mundo, Toñy Salazar vuelve a ser noticia.
En los últimos días sólo se especula, y es motivo de escarnio en los programas dedicados a la compraventa de vísceras, los motivos que han llevado a su hijo Borja a la prisión de Soto del Real.
Cada tontería que se dice supera a la anterior y a medida que pasan los días las fábulas montadas, imaginadas y contadas dan para montar un guión de culebrón colombiano.
La tontuna de una persona se mide por su incapacidad de aprender de su experiencia y más de uno de esos periodistillas y marisabidillas de tres al cuarto que les critican ferozmente, deberían callar,  no sólo por lo que a ellos les toca cuando se habla de procedimientos penales, sino para no hacer alarde de una ignorancia deplorable que debería estar proscrita en los medios de comunicación.
No quiero decir con esto que los comentaristas de estos programas deban ser licenciados en Derecho, pero al menos tampoco deberían tomarse la licencia de manifestar impertinentes sandeces en un medio público. La opinión pública se maneja y manipula desde estas fuentes desinformadas que cobran un dineral a costa de no tomarse la molestia de contrastar las informaciones y que sólo se nutren de rumores sustentados en cotilleos muy baratos que han escuchado a terceros que no conocen ni saben nada de lo ocurrido.
El precio de la fama y de la envidia se vuelve a vislumbrar cuando, cada día, Toñy y su hijo son dianas fáciles de un linchamiento injusto. Nadie tiene idea de lo ocurrido y todos se permiten el lujo de hablar de algo que no saben y desconocen por completo.
 

¿Quién es la víctima?

En primer lugar, Borja no está cumpliendo ninguna condena ni tiene antecedentes penales como se ha dicho. Borja se encuentra en prisión preventiva hasta que el Juez de Instrucción nº 11 de Madrid resuelva el recurso de reforma que se le ha planteado y practique las diligencias necesarias para el esclarecimiento de los hechos.
No se ha asesinado a nadie ni nadie ha muerto.
Se trata de un altercado donde hay dos víctimas por lesiones y una de ellas es Borja. Hace tres años consiguió que el individuo que ahora le acusa fuese condenado por un delito de lesiones a varios meses de prisión y a una indemnización económica que nunca le abonó.
Sorpresivamente, el ahora denunciante interpone una denuncia contra Borja llena de contradicciones y sinsentidos. En estos momentos lo primero que hará el Juez y que no ha hecho todavía es tomar declaración al denunciante y a todos los testigos presenciales del altercado. Como abogada de Borja puedo proclamar la inocencia de mi representado . La verdad saldrá a flote en cuanto testifiquen los que tienen que hacerlo. Por lo pronto, ya nos hemos personado como acusación particular por un delito de lesiones y un delito de denuncia falsa.
 

Amenazada por tarzanes de pacotilla

Mientras tanto, Toñy, que es una mujer sensible, vive amenazada desde que recibe llamadas de desconocidos que la conminan a callar y no salir de casa. Son muchos los cobardes cargados de anabolizantes que están detrás de este asunto. Me refiero a estos niñatos racistas que entrenan en gimnasios de moda y compiten en artes marciales de nueva generación.
Son ellos, estos machitos de pacotilla y de pelea callejera, los que con un pasado lleno de turbulencias y un historial policial más propio de “El Lute”  se dedican a amedrentar a una madre de una forma tan cobarde y asquerosa.
No puedo asegurar si son ellos los que la llaman y piden 60.000 euros y el deportivo de Borja para arreglar el escabroso asunto pero estoy segura que la Policía dará con ellos pues los hechos ya están denunciados.
Para colmo, en estos programas televisivos, cada día, Toñy y su hijo son objeto de un linchamiento deliberado a través de embustes y falsas historias que sólo tienen un cometido: aumentar deliberadamente el dolor de la víctima. En derecho penal esto se conoce como agravante de ensañamiento.
¿De veras que este es el precio es el que merecen pagar?
No hay derecho.

Teresa Bueyes