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Atando cabos

Todos los huevos en una cesta

Octubre 1, 2012

El Presidente del Gobierno lo sigue teniendo muy claro. Tiene una apuesta casi obsesiva que le hace olvidarse del ruido exterior. Ha puesto, en este momento, todos los huevos en la misma cesta: el cumplimiento del déficit. Este año. Y en el año 2013. Está absolutamente convencido que la solución para realmente España comience a respirar y salir de la crisis es cumplir con nuestros compromisos. Ahora mismo casi le da igual todo lo demás. Se la juega en estos tres meses para cumplir, primero, el déficit de este año 2012. Si consigue llegar al mes de diciembre y decir, en el Consejo europeo, ante la Comisión Europea, o frente a las previsiones del FMI, que España está haciendo un esfuerzo tremendo pero aquí están los resultados (cumplimiento del déficit y ayuda bancaria mucho menor de lo que se esperaba), se apartarían los fantasmas de la falta del credibilidad de España y de este Gobierno. Se alejaría, además, la precipitación por pedir un rescate, o incluso la necesidad de hacerlo.

Si, por el contrario, después de un año repleto de ajustes y recortes, las cifras no se cumplen, entonces, todo será un calvario para Rajoy, para el Gobierno y para todos los ciudadanos. En este escenario sí que iríamos sin remedio a un rescate con nuevas condiciones, quizá imposibles de aceptar. Del cumplimiento del déficit dependen los números y los movimientos en las próximas semanas. En la reunión de esta semana con todos los Presidentes de Comunidades Autónomas será el asunto principal. Rajoy pedirá un último esfuerzo a los presidentes para que cuadren ese 1,5% de déficit a final de diciembre. Les recordará, la obligación de presentar las cuentas mensualmente, y les advertirá de las nefastas consecuencias económicas para todos en caso de incumplimiento.

A Cataluña no le saldrían las cuentas en un escenario de independencia

Aprovechará también Mariano Rajoy para recordar a las Comunidades Autónomas que aún pueden disponer del fondo de liquidez autonómica, el mismo que ya ha pedido Andalucía, Castilla la Mancha y Cataluña. A presidente de la Generalitat le volverá a recordar, aunque quizá sin nombrarlo, que la situación actual no está para aventuras soberanistas y que lo peor que puede ocurrir ahora para la credibilidad de nuestro país es dar esa imagen de desunión en la que se empeñan algunos.

Sobre Cataluña, y a modo casi de curiosidad, el Gobierno ya conoce y dispone de datos macroeconómicos de lo que supondría una Cataluña fuera de España. Una caída del Producto Interior Bruto (PIB) catalán de entre el 23 y el 40%; deslocalización de empresas; un incremento exponencial del déficit; y, en un principio, la salida del euro. Son datos de diversos estudios que ya conoce el Ejecutivo. Efectos letales para Cataluña, pero también nefastos para España, ya que la repercusión en la renta per cápita sería generalizada.

Actualmente el PIB por habitante de Cataluña ronda los 28.200 euros; un recorte de entre el 20% y el 25% lo dejaría entre los 21.000 y los 22.600 euros. Según el catedrático de Economía, Mikel Buesa, en este momento, en torno al 60% de lo que vende Cataluña fuera de su territorio se lo compra el resto de España. Si a eso se le suman sus exportaciones a países de la UE, la cifra estaría en no menos del 80%. Añade un dato como ejemplo: cuando se dividió Checoslovaquia, “la experiencia de segregación entre Chequia y Eslovaquia provocó una drástica reducción de los flujos comerciales entre ambos“. “Este efecto puede rondar un descenso de las exportaciones al resto de España de entre un 40 y un 60%“. Consecuencias dramáticas en las que no quiere ni pensar el Gobierno. Prefiere centrarse en la única obsesión actual: el cumplimiento del déficit de este año. 

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio