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¡Qué fuerte!

Todo vale si tiene audiencia

Enero 3, 2013

Atrás quedó aquella inocente imagen de “Bea, la becaria”, ese personaje torpe pero tierno que popularizó Carlos Latre y que se ganó el corazón de toda España. El genio de las mil voces y mil caras hizo que, a través de un humor sano y respetuoso, adoráramos a esa becaria trasto que no se enteraba de nada. Resulta que ahora, según, www.vertele.com, lo último en televisión, la última moda, lo que se lleva, es humillar a estos pobres aprendices, los mal pagados becarios. En un programa llamado The Work Experience ponen a prueba dos candidatos becarios que hacen prácticas en una prestigiosa agencia de relaciones públicas. Ellos creen que están haciendo prácticas pero en realidad están siendo sometidos a una especie de cámara oculta, de una semana de duración, en la que se les hace pasar por algunas situaciones que pueden resultar humillantes. Lo único bueno que tiene es que al final, como premio al escarnio, tienen unas prácticas remuneradas. A estas alturas de la vida televisiva nada es ya de extrañar, aunque la tele nunca deja de sorprendernos. La mal llamada “caja tonta” no es tan tonta ya que todo en ella está controlado y manipulado, absolutamente todo, pero también es impredecible.

Programas para humillar

Se apuesta por cosas que parecen que van a triunfar y luego no tiene audiencia y todo lo contrario. Por mucho que nos empeñemos, triunfan los programas “cutres” y “frikis”. Esos programas que nadie asume ver precisamente por eso, por cutres y frikis, pero que al final, curiosamente, son los que tienen más audiencia. Es inexplicable, desde mi punto de vista, tragarse una tarde entera de programa en el que todo el mundo se pelea con todo el mundo, las situaciones se llevan al extremo y acabas con un estrés peor que el producido en el trabajo. Pero ahí está, líder de audiencia, y ¡ole por ellos! Al final, los productos se van transformando según lo que el público vaya demandando.

De todas formas, esto de humillar en televisión no es nuevo. Estos programas en los que unos van a conquistar a otros son un claro ejemplo. “Mujeres, hombres y viceversa” se mantiene en parilla desde hace ya unos años y si lo hace es porque tiene audiencia. La verdad es que el programa engancha. Guaperas buenorros ellos, bellezones espectaculares ellas, aconsejados por dos consejeros conocidos curiosamente, más por sus infidelidades que por su experiencia en las relaciones duraderas. Normalmente, ellos, chulos prepotentes que presumen de ligarse a toda la que se pone por delante, y ellas tontas siliconadas que lloran por ellos y se pelean entre si porque uno a besado a una o a otra. Pocos dedos de frente y mucha falta de dignidad es lo que transmite el programa, pero tiene audiencia así que, otro ¡ole por ellos!

El último del que me han hablado pero que no he visto es el de “Gandia Shore”. No puede uno hablar sobre lo que no ha visto pero hay cosas que son superiores a la inteligencia y dignidad humana. Después de ver un video en el que ellas, muñecas chochonas, artificiales e incultas utilizan sus armas físicas para liarse con ellos, musculitos sin cerebro que se miran más al espejo que ellas, me niego a perder el tiempo viendo semejante degradación humana. Lo peor de todo no es que estos programas se vean por curiosidad o por ver el ridículo que hacen unos y otros. Lo peor es que son programas que tienen éxito entre muchos de nuestros jóvenes y lo que se transmiten es patético, incluso indignante, pero, una vez más, tiene audiencia y entonces, todo vale.

Rosana Güiza Alcaide