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Atando cabos

Todo es distinto para Rajoy

Octubre 9, 2011

Un miembro del actual Comité de Dirección del PP me recordaba el pasado sábado durante la clausura de la Convención popular de Málaga un aspecto de la trayectoria de Mariano Rajoy de los últimos ocho años que nunca olvidará. El cómo accedió a la presidencia del partido y como ha llegado a convertirse, con más dificultad que nadie, en el “líder indiscutible” de la formación política con más militantes de España y a las puertas de ser el quinto Presidente del Gobierno de la democracia. Me insistía en que “Rajoy será mejor Presidente del Gobierno que líder de la oposición”, recordando cómo Aznar le designó sucesor porque todo estaba preparado para que el PP siguiera gobernando en 2004. De como Aznar, si hubiera sospechado la derrota electoral de hace ocho años, no hubiera escogido “ni por asomo” a un candidato con el perfil de Rajoy. Y de como, ocho años después, “los méritos han sido de él”. Ha sido discutido su liderazgo, ha sido ensombrecido por presidentes autonómicos como Esperanza Aguirre, o por el propio José María Aznar, y se ha llegado a decir dentro de su partido, que el PP nunca podría retornar al Gobierno mientras siguiera al frente Mariano Rajoy. Un larga travesía en el desierto, dos derrotas electorales y decisiones cuestionadas de forma continua. Es algo que no olvidará Mariano Rajoy

Rajoy no olvida la travesía en el desierto

Por eso quizá quiso en su discurso de clausura de la convención malagueña quiso recordar implícitamente delante de todo los dirigentes y militantes de su partido lo que le ha “costado” llegar hasta el día de hoy: “si yo hoy estoy aquí es porque vosotros lo habéis querido, por esa razón. Vosotros y nadie más. Y como sabéis, a pesar de todo. Trabajaré como nadie para demostrar que habéis acertado”. Frases que resonaron en el principio de su intervención y que a buen seguro removió de sus asientos a algunos de los presentes. Según uno los más allegados al candidato y miembro de su gabinete “Mariano no quiere revanchas ni rencores”, pero tampoco quiere se olvide “la travesía en el desierto”, que tuvo que “soportar”, sobre todo durante la primera legislatura. Todo ahora es distinto. Las cosas han cambiado tanto que ni siquiera el ex presidente José María Aznar hace sobre a Rajoy. Aznar tuvo el protagonismo casi en exclusiva en la primera jornada de la convención popular. Nunca hasta ahora, en ningún Congreso del partido, ni en ninguna conferencia política del partido había intervenido sólo. Siempre le acompañaban “teloneros” de la talla de María Dolores de Cospedal, o Soraya Saenz de Santamaría o Javier Arenas.

Los gritos de apoyo y aplausos fueron para Rajoy, no para Aznar

El pasado jueves todo el protagonismo fue para Aznar, pero precisamente porque ya no es protagonista. Ya no hay miedo, ni temores, ni suspicacias dentro del partido ante la posible sombra que le pudiera hacer el ex Presidente al Presidente. “Aznar es Aznar, y se puede permitir decir lo que quiera que ya no le hace daño a Rajoy“, nos decía un destacado senador popular. De hecho, las ovaciones también fueron distintas. Los gritos de apoyo y aplausos mayoritarios fueron para Rajoy, no para Aznar.

Así las cosas, la Convención no fue una convención programática porque así lo quiso el líder. Las propuestas ya se irán desgranando poco a poco durante la precampaña electoral. No quiso Rajoy convertir la convención en una mera relación de iniciativas sin demasiado tiempo para explicarlas. Quiso hacer exactamente lo que hizo. Explicar la forma de gobernar. El talante de Rajoy. Discurso político y no programático, para decir y destacar dos ideas sobre todas: que no piensa pasar el rodillo “sea cual sea el resultado electoral”, y que será libre en sus decisiones de nombramientos porque “por algo hizo una travesía en solitario” cuando nadie apostaba por él. 

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio