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A renglón seguido

Terrorismo de “los buenos”

Febrero 2, 2015

Siempre tras la tempestad de la actualidad llega la calma de la digestión de aquélla, y después de la borrachera de lo inmediato asistimos a la resaca de los análisis más diversos. A todo el mundo le apremia opinar, incluso sobre lo que cree saber –¡imagínense sobre lo contrario!-. Hablar por no callar; algunos con mejor criterio que otros. Entiendo que las opiniones tienen que ser evisceradas, es decir: alejadas de lo que dicta el impulsivo corazón, y cercanas a lo que rezuma el sosiego del intelecto.

Recogidos los escombros –nunca de seres humanos- de lo inexplicable, recicladas las actitudes de la barbarie derivadas de los sangrientos acontecimientos ocurridos en Francia recientemente y a la par que se intentaba encontrar una explicación desde nuestra óptica, las autoridades, que saben de todo menos de lo que tienen que conocer, se reunían con premura para dedicarse a legislar, una vez más, para atacar y defendernos de una de las variantes del terrorismo: el de las armas.

¿De qué depende la seguridad?

Los representantes de la llamada Comunidad Internacional no tardaron en reaccionar: excepto USA; ¡menos mal que caminamos en un frente común contra el mal! Una insólita, por el número, concentración de dirigentes internacionales se manifestó a las pocas horas, hombro con hombro, como un solo hombre; pero sería contra ellos mismos por los sucesos acontecidos, porque ¿de quién depende la seguridad de sus administrados? Quizá tengan contratados de forma externalizada, en época de privatizaciones, los servicios al albur… de los acontecimientos; y en vacaciones o descansos de éste, al puro azar.

En el ¿civilizado? Occidente andamos de la Ceca a la Meca buscando la forma de interpretar y frenar a las llamadas células. Son pocas y poco saludables, y, siendo aún miomas, se intenta limitar su expansión, para que no lleguen a la metástasis de violencia generalizada.

Nadie tose al gendarme de las barras y estrellas

Hay una variante oficialista del terrorismo –“de los buenos”- al que no se le otorga este rango, ni se le cataloga como tal. ¿O es que pierde esta condición en territorio de conflicto bélico declarado así por al menos dos partes intervinientes? Todavía sigue viva la llama, gracias a familiares y amigos, de la ausencia del reportero José Couso –armado hasta la ceja con su cámara- abatido por la destreza de las fuerzas norteamericanas disparando desde un tanque a la fachada del hotel Palestina.

Recientemente las fuerzas combatientes israelíes (en respuesta a un ataque libanés de Hezbolá –partido de Dios-) han dado en el blanco caucásico de uno de nuestros soldados: suficientemente aleccionados, sabedores de cuál es su misión y conocedores del riesgo de su profesión. La particularidad en amigas líneas generales y de generales entre líneas enemigas es, que se encontraba en zona neutral, la llamada “línea azul” (libre de personal armado, armamento y equipo de guerra) controlada por los cascos azules de la ONU.

Nuestra diplomacia ha solicitado de forma solícita explicaciones ante las autoridades hebreas. El señor Brey se ha reunido telefónicamente con el Benjamín del gobierno agresor, Netanyahu, para aclarar el incidente. ¿Qué ocurrirá?, nada. ¿Quién va a toser en la cara de los reproches al gendarme de las barras y estrellas y al caprichoso centinela de Oriente Próximo? Cierto es, que Mariano aseguró –Francia post mortem-: “Nadie está nunca a salvo de nada” ¿?, con el inextricable contrasentido al que nos tiene acostumbrados.

Dijo el actual príncipe de FAES cuando rey absoluto de los españoles: “No quiero formar parte de los países que no pintan nada”. Vamos a ver si su valido puede confirmar este deseo. Por cierto, nunca enunció los miembros de esa –“su”- lista.

Paco de Domingo