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El mayordomo

Tendencias: Los Acolchados o Plumas

Febrero 5, 2012

Esta temporada los conocidos popularmente como plumas se erigen como protagonistas de los atuendos de sport más actuales


No deja de ser curioso observar lo cíclicas que son las modas. Lo que hoy parece ser lo más moderno y actual un año después es ya algo totalmente desfasado. 

No obstante, lo más sorprendente de este fenómeno es el hecho de que no son pocas las prendas que tras pasar unos años de esplendor y posteriormente ir a parar a lo más recóndito de nuestro armario, varios años después vuelven a adquirir la gloria de antaño. 

Y esto es precisamente lo que le ha ocurrido a la prenda que hoy traemos a esta columna: el acolchado o, como se le ha conocido de toda la vida, “el plumas” o el “el plumífero”. 

El comienzo de los años 90 fue la época dorada de esta prenda. Se podía ver desde en chaquetas que llegaban hasta la cintura hasta otras que se extendían prácticamente hasta la rodilla. 

Si bien los plumas se siguieron viendo en muchas estaciones de esquí durante el post-ski, su presencia en las grandes ciudades pasó a ser prácticamente testimonial. 

Sin embargo, de unos años atrás marcas italianas como Fay, Moncler o Canada Goose empezaron a popularizar nuevamente esta prenda y sus ciudadanos no dudaron en protegerse del frío de manera elegante con estos ligeros pero calurosos abrigos. 

Tras el éxito de estas casas otras muchas, la mayoría italianas, copiaron su idea y el modelo de acolchado liso brillante, en sus más diversos colores, pasó prácticamente a ser una seña de identidad del país de la pasta. 

En España han tenido que pasar varios años para que estas chaquetas hayan empezado a volver a las calles de nuestras ciudades. Hoy incluso ciertas marcas nacionales se han interesado por ellas y nos han permitido hacernos con estos tipos de abrigos sin necesidad de tener que pagar un dineral. 

Básicamente encontramos tres modelos entre los que poder escoger: las chaquetas que se alargan hasta la cintura, los abrigos que descansan por debajo de esta y los chalecos sin mangas. 

Es importante tener en cuenta que aunque en Italia resulta bastante frecuente encontrar a caballeros que hacen acompañar a sus trajes de acolchados, este tipo de abrigos están destinados a un uso puramente informal y no se deberían sacar a pasear acompañándolos de corbata. 

Los acolchados que se alargan hasta la cintura son mis preferidos. Y lo son porque no te limitan en nada la libertad de movimientos y porque concuerdan perfectamente con la vestimenta más informal a la que, desde mi punto de vista, se debería destinar este tipo de abrigo. 

Hay también algunos plumas que sin llegar justo hasta la cintura quedan algo por debajo de esta y son también muy interesantes. Sin embargo, aquellos otros que llegan casi hasta la rodilla si bien cobran todo su significado para ir a cenar después de un día en la nieve, no me terminan de convencer para vestirlos en la ciudad. 

Hasta no mucho tiempo atrás los acolchados se limitaban a ser unicolores y sin diseño alguno más allá de su característica forma que nos recuerda al inconfundible Bibendum. Con el paso de los años las colecciones de las principales casas se han ido refinando y si bien durante los últimos tiempos ha sido la terminación brillante una de las más demandas, hoy la variedad de modelos ha traído consigo algunos de gran belleza y mejor terminación. 

Es importante tener en cuenta a la hora de hacernos con uno de estos abrigos que, como tendencia que son, ni son particularmente baratos ni es de esperar que los vayamos a poder vestir durante varias temporadas seguidas. Por ello, hay que estar seguro del limitado uso que le podremos dar en un país como el nuestro con contadas semanas de frío, antes de desembolsar por los de más renombre y estilo alrededor de los 1.000 euros. 

Uno de los acolchados que más juego pueden dar son aquellos que no cuentan con mangas. Los chalecos de plumas además de aportar a muchos conjuntos de sport un toque interesante también pueden darnos esos grados extras de calor pero además hacerlo con la misma comodidad que si fuéramos en pantalón y jersey. 

Si bien yo recomendaría vestir estas chaquetas de nilón y plumas de oca sobre un jersey o una camisa, hay quien también se atreverá a hacerlas acompañar, incluso a los plumas sin mangas, de una chaqueta de tweed. 

Se escoja uno u otro modelo de plumas se debería evitar optar por aquellos que cuenten con grandes logotipos o marcas. Como hemos apuntado en varias ocasiones, a no ser que te patrocine una marca, hacer publicidad gratuita de ella ni tiene sentido ni las prendas destinadas a tal efecto cuentan con la elegancia de las que carecen de ellas. 

Si tenemos en cuenta que estamos en plenas rebajas y que todavía tenemos por delante algunas de las semanas más frías del año, sería bueno plantearnos hacernos con uno de estos plumas sin olvidar, no obstante, que puede ser que después de este invierno nunca más volvamos a utilizarla. ¡Cosas de la moda!. 

Jeeves 

elmayordomo@extraconfidencial.com