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El mayordomo

Tendencias: La Pajarita

Marzo 20, 2010

Este complemento asociado antiguamente a intelectuales y pensadores es hoy el compañero inseparable de los caballeros más actuales y que con más interés siguen las nuevas tendencias.


Los que seguimos la evolución en el vestir masculino podemos apreciar como cada determinado tiempo resurge una prenda perteneciente a otra época que prácticamente se daba por desaparecida.

En el artículo de esta semana queremos estudiar el retorno de un complemento que no hace mucho tiempo tuvo un lugar destacado en el ropero de los caballeros y que desgraciadamente había caído en desuso. No hablamos de otra prenda que de la corbata de lazo, complemento que desacertadamente se ha popularizado con el nombre de pajarita.

Aunque el uso y la inclusión en nuestro Diccionario de la Lengua Española de la palabra pajarita ha hecho que en España se la conozca con ese nombre, la denominación correcta para la pajarita no es otra que corbata de lazo ya que ésta no consiste en otra cosa que un trozo de tela donde sus dos extremos son anudados alrededor del cuello dando como resultado un nudo con dos lazos. Y es concretamente esa forma de anudarse alrededor del cuello la que los británicos también tuvieron en cuenta para denominar a nuestra corbata de lazo como bow tie.

Historia

Si bien no es el objetivo de este artículo estudiar la historia de este complemento, si es interesante conocer que la pajarita data de las guerras prusianas del siglo XVII. Ya entonces los caballeros croatas utilizaban un tipo de bufanda alrededor del cuello para unir las aberturas del cuello de la camisa. Desde entonces fue la clase alta francesa la que con su uso lanzaría a la fama a la cravat, la cual ocupó un lugar destacadísimo en el armario de los caballeros franceses durante los siglos XVIII y XIX. Aquel originario lazo fue evolucionando cambiando tanto en tamaño como en funcionalidad hasta llegar a la corbata de lazo que conocemos hoy.

Las bow ties las podemos hallar en diferentes tejidos destacando, como en el caso de su hermana la corbata, las confeccionadas en seda. Como ocurre con las corbatas, la forma del nudo resultante de nuestra pajarita dependerá en gran medida del tejido elegido.

Tipos de pajarita

Hoy podemos encontrarnos básicamente con dos tipos de corbatas de lazo: las de mariposa y las de ala de murciélago. Aunque el decantarse por una u otra depende exclusivamente de los gustos personales de cada caballero, nosotros seguimos prefiriendo las de tipo mariposa ya que sus líneas curvas dan un mayor movimiento a todo el conjunto. Igualmente, el modelo mariposa podrá aparecer con terminación en forma chata o en punta. Existen también pajaritas asimétricas caracterizadas por tener un extremo totalmente recto las cuales, qué duda cabe, tienen también un encanto especial.

A la hora de escoger nuestra pajarita debemos tener varias cosas en cuenta además del tejido y de la terminación de los extremos de la misma. Así pues, es fundamental conocer el diámetro de nuestro cuello ya que ni todos los cuellos miden lo mismo ni, consecuentemente, todas las pajaritas tienen la misma longitud.

También el ancho de las corbatas de lazo puede variar. Es por ello por lo que deberemos tener en cuenta las dimensiones de nuestro rostro para escoger un ancho u otro. Si, por ejemplo, nuestro rostro es alargado seguramente admitirá una bow tie más ancha que si nuestro rostro es de dimensiones contenidas. Igualmente, jugando con nuestro nudo y las alas de nuestra pajarita, tendremos la posibilidad de imprimir un carácter más serio o más alegre a nuestro atuendo final.

Como acabamos de decir, las proporciones son fundamentales a la hora de escoger este pequeño complemento. Tampoco aquí sirve el “one-size-fits all”. Parece lógico que si no todos los caballeros tenemos la misma talla de cuello tampoco tengamos nuestras pajaritas de la misma medida.

Todos habremos observado como en el afán de llamar absurdamente la atención, ciertas marcas exhiben unas pajaritas totalmente desproporcionadas con el físico de su portador o con la hechura de la ropa que viste. Esta desproporción lo único que consigue es que toda la atención recaiga en nuestra pajarita y no al contrario de lo que debería ocurrir, esto es, que sea solo una ayuda más para que sea nuestro rostro el único protagonista de la foto. Como hemos mencionado en varias ocasiones, nuestro atuendo solo tiene la misión de ayudarnos a conseguir lo mejor de nuestro físico.

Tipos de pajarita

Existen tres tipos de pajaritas atendiendo a las diferentes posibilidades de anudar ésta al cuello de nuestra camisa: la self-tie, la pre-tied y la horrenda ready tied donde una especie de imperdible se encarga de unirla a nuestro cuello. A pesar de contar con estas tres opciones es la self-tie, donde solo nuestra destreza es la responsable del resultado final, la única que debiera tener un lugar en nuestro armario.

La vuelta de este complemento también se puede observar en el aumento de oferta que ciertas centenarias camiserías vuelven a ofrecer a sus clientes. Igualmente, las casas especializadas en la fabricación de pajaritas ven resurgir un negocio que se consideraba obsoleto y ahora ofrecen diseños muy variados y, sobre todo, muy actuales y elegantes. Si somos amantes de este complemento o, después de la lectura de este artículo, le damos al menos una oportunidad, no debemos dejar de tener en cuenta que la vestimenta de la corbata de lazo solo se puede contemplar cuando se vista con chaqueta.

Seguramente todos tengamos en nuestra mente algún caballero al que cada vez que le evocamos visualizamos su rostro lazado a una pajarita. Resulta muy difícil pensar en Winston Churchill o a Abraham Lincoln sin que inmediatamente una pajarita se dibuje en nuestra mente.

Si bien la elección de la corbata de lazo como único tipo de corbata de nuestro armario es una elección muy respetable, no es nuestra intención convencer a ninguno de ustedes para que cambie sus corbatas por éstas. Sí, en cambio, pensamos que una alternancia entre ambas puede dar un soplo de aire fresco a nuestro conjunto así como cierta originalidad, y todo ello sin hacer otra cosa que vestir sencillamente de manera clásica, varonil y elegante.

¿Cómo vestir nuestra pajarita?

La corbata de lazo es especialmente indicada para ser vestida con una chaqueta cruzada. Este tipo de chaqueta al cruzarse en la mitad superior del torso deja una menor parte de la camisa expuesta por lo que no resulta tan necesario vestir con ella la tradicional corbata. A pesar de ser sobre todo indicada para ser combinada con la chaqueta cruzada, tampoco hay problema alguno en vestirla con un traje de dos o tres botones. En este caso deberemos estar convencidos de nuestra elección, ya que nuestra pajarita cobrará gran protagonismo en el conjunto final. Un chaleco, ya sea de botonadura sencilla o cruzada, puede ser un buen aliado si deseamos vestir una chaqueta de dos o tres botones con nuestra corbata de lazo.

Como podemos observar en la siguiente foto la pajarita guarda una correcta proporción tanto con el rostro de su portador como con el cuello de la camisa. Esta foto es un claro ejemplo de que se puede ser al mismo tiempo elegante, actual y estiloso sin necesidad de vestir de forma extravagante o forzada.

Aunque no vamos a entrar a describir el proceso de anudarse la pajarita, si queremos hacer hincapié en la importancia de que ésta quede siempre encuadrada entre los ojos y el límite exterior del rostro. La otra norma básica que debemos atender a la hora de anudarnos nuestra corbata de lazo es que ésta no sobresalga de los picos del cuello de la camisa.

Si bien la pajarita nos permite vestir de una manera clásica, hoy es una perfecta aliada para aquellos dandis que quieran imprimir a su vestimenta un look moderno y actual. La vestimenta de una pajarita no dejará a nadie indiferente y de vestirse correctamente, sin duda, nuestra corbata de lazo nos posicionará en nuestro entorno además de como amantes de lo clásico, también como caballeros modernos y que marcan y siguen las tendencias más actuales.

En definitiva, la corbata de lazo es un complemento muy interesante con el que volver a contar en nuestro armario y, al mismo tiempo que vestimos de manera elegante y varonil, imprimir un toque moderno a nuestro auendo.

Jeeves

elmayordomo@extraconfidencial.com