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Otras opiniones

Telemadrid, en el foso de los leones

Marzo 21, 2010

Nada me extraña que en la Puerta del Sol estén asustados con las cosas de Telemadrid. Cuesta una millonada de millones de euros, ¡con la que cae!, y esa caja tonta (pero tonta), ni es servicio público ni siquiera ayuda políticamente al Gobierno que generosamente la subvenciona. Entre otras cosas, porque con los niveles de audiencia en mínimos históricos (y bajando), ya me dirán para qué coño se necesita en Madrid –la Comunidad más y mejor informada de España- y por razones obvias, una máquina de perder dinero público y con unos gestores de la suma incompetencia e ineficaces.

Pero quién demonios va a ver a la tal “Curry Jovenzuela” (la misma que era comisaria de Felipe González en EFE y al mismo tiempo hacía informes secretos para Federico Trillo), que utiliza el chollete que le consiguió Ana Botella para intercambiar cromos y otros espacios televisivos. Le pagan más euros que televidentes tiene. Dinero público, oiga. A espuertas.

Curry, tan veterana como talentosa cuando se lo propone para vetar compañeros como es mi caso argumentando que no me hinco de hinojos y otras historias que le son tan caras, debería estar jubilada, que se lo ha ganado. Siempre conspirando, siempre dorando la píldora al que manda. Le tengo verdadera admiración, incluso aunque haya intoxicado a una pobre chica para que no me permitiría el acceso a una casa a la que tengo tanto derecho o más que ella.

Esas cosas de la “Jovenzuela” no impedirá que sea una de mis ídolos. Estoy seguro que tras Walter Cronkite, Curry estará en los anales de los grandes comunicadores televisivos del mundo mundial.

Pero anécdotas al margen el hecho es que Telemadrid, Canal Sur, Euskaltelebista, TV3, TVG y demás engendros obscenos del poder, deberían ser disueltos de inmediato aunque a sus deudos se les mande el sueldo a casa. Nos ahorraríamos mucho dinero.

Linares

Según mis informaciones, la presidenta Aguirre tiene con Telemadrid un forúnculo que cada día que pasa se infecta más. La sangría económica es de tal calibre que no se compadece con un 7% de “share” en la CAM, máxime cuando se pagan auténticas millonadas por programas como el de Buruaga que habrá que explicar algún día. Ya sea en sede parlamentaria o judicial.

El hecho cierto es que Ana Botella, siempre tan conspiradorcilla, siempre tan generosa con el dinero de los demás, le metió un gol a la lideresa con su amiga Isabel Linares. La pobre ni supo nunca, ni pudo y quizás quiso. Ahora toca buscar el mirlo blanco que ponga orden en esas orgías de perder dinero de los contribuyentes.

Aunque en realidad, como ni Telemadrid ni el resto de los entecillos citados y otros tienen solución alguna lo mejor será llamar al dinamitador.

¡Cuanto antes!


Graciano Palomo es periodista, analista político y editor de Ibercampus.es