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Mi Tribuna

Tania transforma Izquierda Unida en “Izquierda hundida”

Febrero 8, 2015

Esta generación de políticos emergentes ha aprendido muy pronto los grandes detalles de convivir en un mundo de rivalidades cercanas. Hace tiempo, un veterano de los cargos públicos decía sin ambages que, en su realidad cotidiana, “los adversarios están enfrente y los enemigos en nuestro propio partido“. Algo así como aquella frase de “a cubrirse que vienen los nuestros“, propio del tiempo de las trincheras políticas disfrazadas ahora de nuevas tecnologías.

Tania Sánchez se despidió de sus compañeros por WhatsApp después de preparar un golpe perfecto que ha terminado por hundir a Izquierda Unida. Es curioso como los autoproclamados adalides de la democracia sean unos perfectos conspiradores para amasar las mayores cuotas de poder; lo hizo Pablo Iglesias con los suyos hasta controlar Podemos y ahora su novia contraataca para subir a los altares del protagonismo mediático como la ejecutora de una sentencia que en la práctica entierra lo poco que queda en IU. Porque si antes apenas quedaba un Cayo Lara cansino y repetitivo, qué va a ser ahora de ese proyecto emergente llamado Alberto Garzón que presumía de amistad y apoyo con la dama rubia, antes de desempeñar un papel de viuda negra capaz de aniquilar esos proyectos y amistades.

La mejor defensa es un buen ataque

Dicen que la mejor defensa es un buen ataque y Tania lo aplica a la perfección. Por ella no pasan los escándalos familiares de Rivas Vaciamadrid. Ni siquiera su posible imputación ahora que no tiene la condición de aforada. Pero la vergüenza política es que su familia ha disfrutado de unos beneficios económicos indefendibles, cifrados en millones de euros. Si este caso lo hubiera protagonizado un político del PP en ese mismo municipio, Tania estaría liderando una auténtica rebelión para pedir cabezas. Pero no. La vara de medir la corrupción tiene diferente calibre en función de cómo y quién sea el que ha metido la mano en la caja.

A la indigna Tania le resbala que apunten a padres o hermanos. Con su discurso integrado, transforma la realidad de un bochorno y se camufla en el movimiento de liquidación final de para crear un propio partido: impresionante. El cinismo de los políticos de este país, en este caso los de nuevo cuño, alcanza proporciones desorbitadas ante la complacencia general. Quizá esto sea lo más doloroso.

El pretexto simplón de Tania

Izquierda Unida ya no está unida. Más bien hundida y desunida porque Tania se agarró a un pretexto simplón para disimular su estrategia y poner una alfombra roja a Podemos, que curiosamente es el partido de su amor. Mientras las encuestas del CIS pronostican un nuevo avance de estos bolivarianos que exhiben sin pudor su antiespañolismo, Tania proclama aquello de: “no nos uniremos a Podemos“. Da igual. El trabajo impagable ya está culminado con esa aniquilación total de un partido que le encumbró y al que ahora fulmina al amanecer. Cría cuervos, que si estás en política te sacarán bastante más que los ojos. Porque la traición no entiende de compañerismo, por más que esta banda de asaltadores se traten como “camaradas”. Ja, ja…

Ahora solo queda recoger los desperfectos de este estropicio. Comprobar los daños colaterales y ver a quién afecta para bien o para mal. No hemos hablado del PSOE que, ideológicamente, podría pescar entre tanto revuelo. Pero como nadie se entera, se miran entre socialistas y populares sin acabar de comprender el sentido del último sondeo del CIS. Y ese inclina descaradamente hacia la izquierda la tendencia de los votos. Es más, ya no se trata de un duelo bipartidista y sí de unos nuevos tiempos que, por el momento, solo han comprendido los ilustrados de Podemos, Tania incluida. 

Félix Ángel Carreras
Director de Tribuna Valladolid