Menú Portada
¡Qué fuerte!

¿Somos todos iguales ante la Ley?

Enero 13, 2011

A veces la realidad supera la ficción. Cuando parecía que lo de la Ley antitabaco iba a ser coser y cantar, que los casos eran aislados y que no sería para tanto, resulta que hay más movilizaciones y protestas de las que imaginábamos. Cosa sorprendente, ya que la sociedad no se ha movilizado ni indignado tanto por problemas realmente importantes. Pero, cuando al españolito de a pie le tocan la fibra con sus vicios, las consecuencias pueden ser inimaginables. Puede haber injusticias sociales, miserias, crisis, asesinatos, lo que sea, pero, ¡qué no nos toquen nuestra copa y nuestro cigarrito porque la liamos!

Esta semana la actualidad nos habla de niños que agreden y amenazan a otros, mayores que abusan de menores, pobreza extrema en Haití después de un año del fatídico terremoto, violencia de género, problemas económicos… Sin embargo, estos asuntos no tienen tanta repercusión ni condena social como está teniendo el dichoso pitillo. Se asemeja a un pulso entre fumadores y Leyre Pajín; aquellos imponiéndose y desafiando, y ésta, amenazando.

Cosas sexuales… de políticos

Parece que los políticos no tienen cosas mejores que hacer y se dedican a eso, a complicar la vida, a hacer que nos matemos unos con otros porque a ellos, en momentos de gran lucidez, se les ocurren cosas tan geniales como la que se le ha ocurrido al Consejero de Juventud de Valencia. Este martes presentó una “Guía de lenguaje no heterosexista” con la colaboración del Ayuntamiento de Valencia y el Instituto Valenciano de la Juventud de la Generalitat. Ahí queda eso. Aquí se nos recuerda, por si no lo sabíamos, que, la homosexualidad masculina es sólo una parte más de la diversidad sexual. Parece ser que la femenina no. Evidentemente, se habrán gastado una pasta para que no se nos olvide esta perogrullada. También aconseja cambiar los términos “homosexual”, “lesbiana” o “gay” por las siglas LGTB, que significan lesbianas, gays, transexuales y bisexuales englobando así a todo el colectivo. La duda está, entonces, en el término que debemos aplicar si nos queremos referir a un solo grupo de ese colectivo.

Así que ahora, el “Día del Orgullo Gay” se deberá llamar “Día del Orgullo LGTB”. De verdad, ¿no hay nadie que le diga a estos señores y a esta Consejería que esto es una tontería como la copa de un pino? ¿No hay nadie que haya podido impedir el gasto que supone esta Guía? ¿No hay nadie que le haya dicho a la lumbrera que ha sacado todas estas conclusiones que son una gilipollez? Pues por estas y otras cosas les pagamos a nuestros políticos. Así justifican su sueldo. Así se esfuerzan por atender a los ciudadanos que les han elegido en las urnas para velar por sus intereses, no vaya a ser que se les ofenda alguien.

Los privilegios para ellos

Porque ellos pueden. Los políticos son como dioses que manejan a su antojo al ser humano. Son seres superiores. Menos una, Rosa Díez, que ha pedido un ejercicio de responsabilidad para que las Cortes Generales revisen el privilegiado sistema de protección social y pensiones que rige en exclusiva para diputados y senadores. Por si no se acuerdan, con dos Legislaturas en un escaño ya tienen garantiza la pensión máxima de jubilación. Y mi padre, por ejemplo, trabajando desde los 12 años, sólo cobra 600 euros de pensión. El Congreso y el Senado hicieron caso omiso y la respuesta a la diputada es que la situación de Sus Señorías “no es comparable a la del conjunto de los ciudadanos”.

Además, para justificarse, se comparan con los europeos. Por esa regla de tres, también tendrían que compararse con los europeos los pensionistas españoles que se jubilarán a los 67 años. Comparemos también los salarios, la economía, las tasas del paro, etc. Señorías, eso está muy feo; tocan mis pensiones pero no las suyas y juegan con mi dinero pero no con el suyo. Habrá que recordarles que, según la Constitución Española, todos somos iguales ante la Ley y que hay que predicar con el ejemplo.

Rosana Güiza

rosanagüiza@extraconfidencial.com