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Atando cabos

Somos masoquistas

Mayo 23, 2012

Definitivamente somos masoquistas. Está ocurriendo algo que ahonda, aún más si cabe, la crisis económica en España. Entre elegir lo de mirar hacia otro lado y huir del realismo; o ser un pesimista antropológico y regocijarse continuamente del mal propio, hay un trecho enorme. Nos está volviendo a pasar, como en muchas ocasiones a lo largo de nuestra historia. Caemos en depresión y nade nos gana en depresión. Abismo, caos, desesperación. Es cierto que estamos pasando probablemente la peor crisis económica que jamás hayamos conocido, pero también es cierto que esto mismo le está ocurriendo a muchos países como Italia, Irlanda, Portugal, etc… y sólo en España se eleva a la máxima categoría lo de mirarnos al ombligo de la miseria. La percepción que estamos trasladando los medios de comunicación, el Gobierno, la oposición y los propios ciudadanos a través de las redes sociales, es mucho peor que la realidad.

Hace pocas semanas, con ocasión de la visita oficial a México y Colombia del Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy,  me sorprendió cómo un grupo de periodistas mexicanos y colombianos se dirigían a nosotros, los informadores españoles,  con cierto aire de superioridad. Nos preguntaban si  la situación actual de España es igual o parecida a la de la posguerra civil de nuestro país. Poco menos que imaginaban a la mayoría de españoles descalzos por la calle, con un salario muy inferior al suyo o con dificultades acceder a los servicios sociales básicos,  Es indudable que la falta de información de los compañeros periodistas es de juzgado de guardia, pero luego me pregunté hasta que punto contribuimos nosotros con titulares dramáticos, o hasta que punto las declaraciones políticas situándose en el peor de los escenarios o abanderando los recortes, perjudican nuestra imagen. Ocurre también a nivel interno. Escuchamos en la calle sin el menor pudor, o en el bar más cercano a tu casa que lo “mejor es que nos intervengan” o “qué bien vivíamos con la peseta”. Afirmaciones sin sentido, fuera de toda lógica y sin saber realmente lo que se dice. Una intervención exterior dejaría los recortes del actual Gobierno en algo simbólico. Y eso si que sería el caos. 

En Italia están en situación parecida pero el tratamiento y la actitud son bien diferentes

Otro ejemplo surge de hacer un experimento sencillo: el observar como la prensa italiana trata la cuestión de la crisis económica en ese país. Procuran no tirar demasiadas piedras contra su propio tejado. Se alejan de titulares que rozan el “amarillismo” y que sí se han visto en el caso de España como “España al borde del rescate”, o “El hundimiento caótico”. Podrían decirlo, porque utilizando idénticos parámetros, datos de déficit, deuda, sistema financiero, están en la misma o peor situación que nosotros. Pero no. Ellos cuidan la imagen exterior, aunque en realidad hagan los mismos recortes. En Italia están en situación parecida, pero el tratamiento y la actitud son bien diferentes.

Con el sistema financiero español ocurre también algo similar. La gestión de Bankia ha sido desastrosa. Por sus gestores  y por la supervisión del Gobernador del Banco de España. Algo que antes de le había ocurrido a muchas otras Cajas de Ahorro. Pero rápidamente el caso Bankia ha significado, de cara al exterior, crisis total de todo el sistema financiero. Y no es que lo diga la prensa extranjera, o los foros internacionales, es que la prensa española es la primera en regodearse. ¿Acaso le ocurre al Banco de Santander o al BBVA lo mismo que a Bankia? ¿Acaso no son (BBVA-Santander) una de las dos entidades más prestigiosas de Europa? Pero no. Bankia se nacionaliza y todo el sistema es un desastre.

Ni existe escenario electoral, se debe ningunear a la oposición

Y por último la clase política. En nada o en muy poco contribuye  la confrontación política entre Gobierno y oposición. Sobre todo en este momento en el que no hay elecciones generales a la vista. Que aparquen divergencias unos y otros. Y que las retomen, si desean, cuando el temporal haya amainado. El PSOE debe ser consciente que no hay ni habrá elecciones anticipadas de ningún tipo. Que llevamos 5 meses de Gobierno. Que las encuestas, como el CIS, le siguen dando mayoría absoluta al PP. Que los gritos de “Mariano no llegas a verano” que se escuchan en las manifestaciones sindicales no tienen sentido. Mariano llegará al verano, al verano siguiente y al siguiente. Y luego vendrá Valenciano, Rubalcaba, Mariano o vete tú a saber quién.  

En este momento, en cualquier caso, el Gobierno haría bien en guardar mejor esa imagen de unidad en asuntos fundamentales sin ningunear a la oposición. Estoy seguro que ese escenario repercute directamente en el tratamiento informativo,   y por tanto en la proyección exterior que estamos ofreciendo en medio de la crisis. Aunque quizá haya que conformarse en ser un poco menos masoquistas.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio