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¡Qué fuerte!

Siempre pierden los mismos

Mayo 29, 2014

La semana pasada murió en Málaga Francisco Díaz, un policía nacional de 33 años. Fue apuñalado en el tórax por un individuo alemán al que iba a identificar, ya que pesaba contra él una reclamación. El mismo presunto asesino salió herido del incidente junto a otras dos personas más. El asesino es experto en agresiones a policías ya que tiene algún que otro antecedente y ese día, sacó su arma blanca, le quitó la vida a este joven de 33 años y se la arruinó a su familia y a sus amigos para el resto de sus días. A las pocas horas del suceso, la imagen del presunto asesino corría por las redes sociales además de un video en el que se ve al individuo atado a una camilla en el hospital. El policía autor del video insulta e identifica al tipo como el asesino de su compañero y añade “para que lo vea toda España“.

Bien, pues este policía, compañero del asesinado, autor del video, ha sido imputado por un delito contra la dignidad e intimidad por la difusión de dicho video. No hace mucho, se produjo otro hecho en el que, al identificar a una persona, este sacó una especie de hacha y se la clavó al policía en la cabeza. La compañera sacó su arma para defender a su compañero y a ella misma con la mala suerte de que el individuo se la quitó con el fin de disparar. No lo consiguió ya que no supo cómo quitar los seguros del arma pero, mientras lo intentaba, el policía con el hacha en la cabeza, sacó su pistola y disparó al delincuente. Los policías tuvieron que ir a juicio por haber usado sus pistolas para defenderse a sí mismos y a cualquier persona que hubiera alrededor en esos momentos.
 
¿Quién se ocupa de la dignidad de los policías?
 
Jamás lograré entender cómo personas que lo dan todo por nosotros, por el resto de ciudadanos, pueden ser tratados tan injustamente. Al policía de Málaga se le imputa por un delito contra la dignidad y la intimidad al haber difundido el video del presunto asesino de su compañero. ¿Quién se ocupa de la dignidad y la intimidad de los policías? ¿Dónde ha quedado la dignidad del policía apuñalado? Hoy, esa dignidad está bajo tierra, pudriéndose y su intimidad y su integridad están criando malvas. Pero a nuestra justicia le preocupa más la dignidad y la intimidad de un loco asesino que ha arruinado las vidas de muchas personas, no sólo la del fallecido.

Cualquier miembro de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado está expuesto a un juicio si en su trabajo saca de su funda su arma reglamentaria y la dispara. Entiendo que tenga que ser así pero, en muchos casos está más que justificado el uso del arma y, a pesar de ello, son expulsados del cuerpo y condenados. Hace unos años, dos policías nacionales pararon un coche en el que casualmente iban tres guardias civiles de paisano. Estos habían bebido y no dudaron en sacar sus pistolas y liarse a tiros con los policías. Los policías se defendieron con las suyas y fue un desastre. Quedó vivo un guardia civil y un policía. Salió perdiendo el policía que se defendió del ataque de los otros pues le echaron del cuerpo y estuvo en la cárcel. El caso es que, se mire por donde se mire, esos que velan por nuestra seguridad, corren el riesgo de arruinarse la vida doblemente: si te disparan a ti o si disparas para que no te disparen. En cualquier caso son ellos los que siempre salen pendiendo.

 
Rosana Güiza