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Mensaje en una botella

Si Adolfo Suárez despertara del olvido

Septiembre 27, 2012

El Congreso de los Diputados era protegido por el Cuerpo Nacional de Policía a la misma hora en que el presidente del Gobierno catalán adelantaba las elecciones en su afán de independizarse de España. Era martes. Era el día en que Adolfo Suárez cumplía 80 años. Si el hombre tranquilo que hizo la Transición se recuperara de esa amnesia llamada alzheimer, acaso decidiría volver a cerrar los ojos.

Los tumbos que ha dado nuestra Democracia desde que Adolfo Suárez asumiera la responsabilidad de afianzarla, han llevado a este país a vivir una realidad que debe de parecerse poco a la que soñaba el Presidente. Alfonso Guerra, uno de los compañeros de Transición de Suárez, vaticinó hace años: “A este país no lo va a conocer ni la madre que lo parió”. El tiempo le ha dado la razón y la sentencia visionaria se ha hecho realidad.

Si Adolfo Suárez recobrara la memoria y se encontrara con esta realidad, quizá no saliera de su asombro. Se toparía con una nación endeudada, con la España de las autonomías hecha unos zorros, con comunidades autónomas que tienen que pedir dinero al Estado para cubrir gastos y con el Estado pidiendo ayuda a la Unión Europea para que lo rescate. Hemos llegado mucho más lejos de lo que la mirada de Suárez era capaz de contemplar. Hemos perdido el horizonte. Necesitamos recuperarlo.

El país de Nunca Jamás

El Congreso era cercado por el Cuerpo Nacional de Policía en el día del cumpleaños del Presidente. Una masa enfurecida se había reunido cerca de las Cortes reclamando su disolución porque no se sentía representada por sus señorías. ¿Qué pensaría de esto Adolfo Suárez? ¿Creería que, aunque los manifestantes estuvieran cargados de razón en el fondo, se equivocaban en la forma? ¿Consideraría que la imagen de España en el exterior se resentiría y que perjudicaría a nuestra recuperación económica? ¿Recordaría ese pasaje desgraciado de su vida en el que le tocó vivir un asalto al Congreso o le parecería que ahora la sangre nunca habría llegado al río?

El presidente de la Generalitat catalana anunciaba el adelanto de las elecciones autonómicas con el fin de avanzar en su proyecto para la independencia de Cataluña. Artur Mas ya no se esconde y proclama como objetivo la separación de España. ¿Qué pensaría Suárez sobre esto? ¿Le gustaría ver una España sin Cataluña o una Cataluña sin España? ¿Creería que hay posibilidad de entendimiento o que el Estado de Derecho dispone de recursos legales para evitar una independencia por las bravas?

El malestar reinante hacia la clase política por la crisis económica o el afán de independentismo como alternativa a otro futuro son expresiones distintas de una misma realidad. El sistema electoral es mejorable porque “las elecciones no resuelven por sí mismas los problemas, aunque son el paso previo y necesario para su solución”. Es comprensible el cabreo del pueblo porque “le hemos hecho creer que la Democracia iba a resolver todos los grandes males que pueden existir en España y no era cierto: la Democracia es sólo un sistema de convivencia, el menos malo de los que existen”. En cuanto a las elecciones anticipadas en Cataluña, no podemos olvidar que “quienes alcanzan el poder con demagogia terminan haciendo pagar al país un precio muy caro” (las frases que aparecen entrecomilladas fueron pronunciadas por Suárez entre 1977 y 1980).

Si Adolfo Suárez despertara del olvido, se encontraría con el país de Nunca Jamás. Porque nunca jamás debió de soñar con la España en que vivimos. Puedo prometer y prometo que así sería.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero