Menú Portada
Otras opiniones

Sex Trainer: O cómo aprender a vivir una sexualidad más plena, activa y ardiente

Noviembre 3, 2014

Al igual que tod@s conocemos lo que es un personal trainer -entrenadores que nos enseñan todos los trucos para ponernos en forma y realizar los ejercicios correctamente-, también existe, aunque más desconocida, la figura del Sex Trainer, profesionales que se esmeran en mejorar el rendimiento sexual de las parejas para disfrutar de una sexualidad intensa. Hoy en día es un gran progreso poder disponer de la ayuda y pautas de una sana, activa y placentera vida sexual y, por fin, haber roto la malla del pudor.

Este terapeuta sexual del que les hablo nos alecciona a entrenarnos sexualmente a pie de nuestra cama y le demostraremos la más íntimas experiencias. Orientan cómo vestir sugerencias sexuales, quitan tabús, aportan confianza, ayudan a conseguir esa estabilidad emocional que se puede canalizar mediante el sexo, nos colocan en una actitud pro activa, de cambios de esperanzas. Su cometido no solo consiste en instruir sino en hacernos descubrir nuestra forma de hacer. Nos dan instrucciones claras y certeras que nos convierten en plus marquistas sexuales.

Consejos hasta cuando se está haciendo el amor

En un Sex Coach los servicios incluyen asesoras tanto presenciales como por vía telefónica y skype a través de los cuales el especialista ayuda a guiar y motivar a las parejas su vida sexual, incluso mientras hacen el amor. Aportan conocimientos específicos en materia sexual y también asesoran en cuestión de citas, o en habilidades para relacionarse, todo con el fin de mejorar nuestra funcionalidad sexual.

Eric Amaranth y Amy Jo Goddard, son dos de los Sex Coach más demandados. Mientras ella asesora desde el teléfono o bien a través de skype, él prefiere estar presente a pie de cama en el momento de la acción, ¡en directo! Suelen ver a sus clientes para poder corregirlos, les enseñan y les guían es la disciplina, y les orientan sobre qué hacer y qué no hacer. 

El Sex Coach se diferencia de sexólogos y psicólogos en que puede enseñar en la práctica, es un terapeuta “con derecho a roce”. Realiza sus entrenamiento allí donde surge el problema en el dormitorio, a pie de cama, como si fueran entrenadores de fútbol que se sientan en el banquillo e interrumpen el juego para dar instrucciones, animar a los amantes, corrigiéndolos y -a veces-, vitoreándoles. Como en cualquier deporte.

Un futuro Sindicato de Entrenadores Sexuales

En Inglaterra, por ejemplo, esta profesión ya es legal, como otra cualquiera, y disponen de su propio código ético. Además, con ello, se evita que ejerzan personas sin la debida acreditación necesaria. Ya se habla, incluso, de organizar el primer Sindicato de Entrenadores Sexuales que agrupe a todos los profesionales europeos. El entrenador sexual gana alrededor de 140 dólares por conversar y 200 por la asesoría con coito incluido.

Es una nueva figura profesional. Su objetivo, tanto del Sex Coach como del Sex Trainer, reavivar la llama del amor. Los tiempos convulsos que vivimos y la preocupaciones que arrastramos, donde más nos afecta es en nuestras relaciones sexuales. Por eso es de suma importancia poder sanear nuestra vida sexual, muchas veces provocada disminuida por complejos y tabús.

El objetivo es sanear nuestra vida sexual, sobre que podemos innovar, un nuevo camino para trazar nuestra sexualidad y poder ser feliz y plenos de buena onda en nuestros dormitorios.

Sarah Morrison (entrenadora sexual), explicaba a un periódico inglés que el paciente deja de incomodarse con su desnudez, y acepta su tratamiento en los que se incluyen juegos de rol, masajes eróticos, caricias, besos… y otros métodos de “entrenamiento”. Señalaba también que son estas técnicas las que permiten aumentar el conocimiento del cliente a través del placer.

Martina de la Terra
@martinadlaterra