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Otras opiniones

Se mató porque no vivía

Febrero 2, 2011

Se fue para siempre. Quiso irse porque pensaba que aquí ya no tenía nada que hacer. Se pinchó morfina. Desapareció. Dejó escrito en su facebook un mensaje para todos sus amigos. Quiso despedirse y agradecer. No se fue con las manos llenas. Dejó el dinero suficiente para que pudieran repatriarle a su país natal. Siempre pensó que sería mucho más emotivo ser enterrado allí, entre los suyos. Aquí deja algo más que una familia. Muchos amigos, muchas experiencias y un gran número de sueños y vivencias. Nadie puede entenderlo. Nadie sabe el motivo real. Él, un tipo muy sano, saludable, coach, y siempre atento, acabó con su vida. Allí, donde esté, buscará su refugio. Ese en el que, cada noche, se metía para olvidarse de los problemas de los demás. Lo conocí poco. Me ayudó mucho. Sobre todo a valorar que lo de fuera no siempre es sinónimo de belleza o bienestar. Mañana, un día antes de su final repatriación, se celebrará una misa en su honor. Será la última vez que lo vea.
Un amigo suyo, quizás con el que vivió una relación interesantísima, escribía un texto que emociona y demuestra lo sorprendente de lo acaecido. En cierta manera, le echa la culpa por haberse ido así, tan rápido, tan inesperadamente. Por eso, ante lo ocurrido, te planteas qué puede ocurrir para que alguien reaccione así ante la vida. Eche la toalla y piense que la vida no tiene sentido. No sé si será valentía o cobardía, si su creencia en un mundo mejor será verdadera. Todavía sigo en estado de shock.