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Atando cabos

Se acabaron las excusas

Julio 14, 2013

Ya no valen excusas. Ya no vale decir que ya dieron explicaciones cuando se conocieron los primeros “papeles” (que así fue), tampoco vale decir que un presunto delincuente está marcando la agenda de un Gobierno (que también es cierto), tampoco vale argumentar que existe una operación orquestada, desde distintos sectores, para desalojar a Mariano Rajoy (algo cada vez más evidente). Todo eso puede ser cierto, pero precisamente por ello, y por la responsabilidad de gobierno, Mariano Rajoy debe contar absolutamente todo de principio a fin. Y luego los ciudadanos evaluarán. Que salga y que diga hasta donde llegaba su connivencia con el ex-tesorero encarcelado. Que manifieste, si es que es así, el engaño, el chantaje o la amenaza. Que de todas las explicaciones y que pida perdón. El ser inocente, el no tener responsabilidad penal, no impide el dar todas las explicaciones y asumir el error.

Una vez se produzca esto, si es que se produce, todos tendremos elementos suficientes para pedir o no la dimisión de un presidente del Gobierno. El último recurso en este momento “procesal” pensando en que quizá no está en este momento la situación económica en España como para que haya una crisis institucional, la dimisión de un Presidente o la convocatoria de unas elecciones. La primera en frotarse las manos sería la prima de riesgo y los mercados que atacarían sin piedad la inestabilidad de un país tocado y casi hundido desde hace varios años.

Chantaje fallido

Dicho esto, a nadie se le escapa, tal y como hemos venido relatando en estas mismas páginas desde que estalló el caso Bárcenas, que el ex-tesorero encarcelado sigue al pie de la letra el manual del perfecto chantajista. Repartiendo desde hace más de un año las cabezas de caballo amenazantes para evitar que sea investigado, procesado y posteriormente encarcelado. La penúltima de esas cabezas de caballo la difundió a través de mensajes SMS.

Rajoy tiene la obligación, primero de confirmar esa correspondencia, y después de explicar todos los detalles. Pero también es cierto que otra de las conclusiones de esos mensajes es que el Gobierno no ha cedido a ninguna de las peticiones en forma de amenaza velada que le hacía Bárcenas a Rajoy. Ni consiguió destituir al fiscal jefe anticorrupción, Antonio Salinas; ni consiguió apartar a las dos fiscales anticorrupción que llevan el caso del ex- tesorero, ni ha conseguido eludir la prisión incondicional. El hecho de que Bárcenas continúe en Soto Real es una clara demostración de que no ha tenido ningún tipo de protección por parte del Gobierno.

Una persona que es capaz de guardar desde hace varios años meticulosamente todos los mensajes que se ha cruzado con el presidente de su partido y presidente del Gobierno, es la demostración de la premeditación y alevosía de un chantaje fallido. Todo lo tenía preparado y pensado porque sabía que iba a tener problemas importantes con la Justicia. Bárcenas es un chantajista, pero a Rajoy se le acabó el tiempo y las excusas para dar una explicación detallada y contundente de todo.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio