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¡Qué fuerte!

San Herodes y el ministerio de Desigualdad

Julio 8, 2010

Desde el pasado lunes, una mujer mayor de 16 años no está obligada a dar ningún motivo para abortar hasta la semana 14 de su gestación. Al entrar en vigencia la llamada Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, interrumpir un embarazo voluntariamente dejará de ser un delito, despenalizado sólo bajo algunas circunstancias, para convertirse en un derecho. Esto es para lo único que ha servido el ministerio de Igualdad y Bibiana Aído. Bueno, también ha servido para tener gastos innecesarios y para echarnos unas risas con las perlitas lingüísticas y pensamientos profundos con los que, de vez en cuando, nos ameniza la ministra. Este ministerio no hace honor a su nombre con la nueva Ley. Tendría que llamarse ministerio de Desigualdad ya que, en el caso de esta Ley, hay uno de dos que está en desventaja y en desigualdad de condiciones con respecto el otro. Y está claro quién es quién.

Hay muchos casos; situaciones personales trágicas, ya sean económicas, médicas o delictivas, y momentos de diversión e inconscientes. Sin valorarlos y generalizando, está demostrado que, un feto, desde el momento en que se engendra, es un ser vivo y como ser vivo, tiene derecho a la vida y nadie tiene el derecho a quitársela. Por eso, el Gobierno, amparado en la Constitución, debería ayudar a sacar esas vidas adelante en lugar de ayudar a deshacerse de ellas. Debería proponer ayudas a esas mujeres para que siguieran adelante con el embarazo y no ayudarlas a quitarse “el marrón” de encima. Incentivar con ayudas para no obligarlas a abortar por no poder mantener a una criatura. Mejor sería que invirtieran dinero en campañas anticonceptivas o de concienciación que en matar vidas inocentes y sin culpa. Cuesta lo mismo, ¿O no?

Injusto e incoherente

Lo curioso es que, mientas un parte se dedica a abortarlos, otra se esfuerza en tenerlos mediante tratamientos de fertilidad en Clínicas dónde hay grandes listas de espera. ¡Qué mundo más injusto! Igual de injusto que es este país en el que vivimos; más que injusto, incoherente. Estamos en un Estado laico y aconfesional pero, en el que, curiosamente, la gran mayoría se declara católica, gran mayoría que ha votado a un partido que ha sacado esta Ley que va en contra de esa fe y esas creencias religiosas. Que alguien me lo explique, por favor.

La misma incoherencia de los que están en contra del maltrato animal o de las corridas de toros y a favor del aborto, y lo digo porque a algunos conozco. Igual de incoherente es que algunos médicos, cuya función es curar y salvar vidas, se dediquen a quitarlas. Conozco casos en los que, por salud de la madre, por malformación del feto o por problemas médicos varios, ha sido necesario el aborto. Puedo entender esto. Pero también conozco casos en los que, por una noche de borrachera y juerga y pocos medios, se ha abortado y esto no lo puedo llegar a entender ni a aceptar.

Como tampoco entiendo que para unas cosas se sea responsable y para otras no. Resulta que ahora una niña con 16 años si es responsable para tener una relación y mantener relaciones sexuales y no lo es para tener un hijo. Y encima se le da la libertad de abortar sin decírselo a sus padres. Sinceramente creo que esto es provocar un trauma en esa niña embarazada que tiene que tomar una decisión sola, sin la comprensión y apoyo que deben darle unos padres. Puede abortar, matar un ser vivo, pero no puede beber alcohol, fumar, votar, pedir un crédito o conducir. ¡No me digan que este país no es de locos!

Ojala, el Tribunal Constitucional eche para atrás la Ley y modifique algunos supuestos, porque, sino, definitivamente, y cómo decía la semana pasada, a Herodes hay que hacerle Santo. Además, ya tiene día: el 5 de Julio, día en que se parió esta Ley.

Rosana Güiza

rosanagüiza@extraconfidencial.com