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Otras opiniones

Sálvame, ¡húndete ya!

Octubre 23, 2011

El buque de “Salvame–nto” rescata a los colaboradores de la miseria donde se encontraban. Esta es la gran clave del formato del programa. No sé si lo sabíais,- imagino que si-, pero todos los que participan en este programa estaban arruinados profesionalmente, pues la mayoría de ellos ya hacía bastante tiempo que no los veíamos en televisión.

Kiko Matamoros, por ejemplo, había asistido como invitado a La Noria antes de que comenzara en Sálvame, para contarnos que estaba pasando por una mala racha económica. Lidia Lozano, no salió en ningún programa a contarnos como se encontraba profesionalmente, pero todos sabemos que desde el caso Ylenia no había levantado cabeza y estaba hundida como periodista, y sigue estándolo. Karmele Marchante y Mila Ximénez tres cuartos de lo mismo, y el Gran Hermano Kiko Hernández desde que finalizó A tu Lado no lo habíamos vuelto a ver como colaborador en ningún programa.

Telecinco quiere rescatarlos del pozo donde habían ido a parar ellos solitos y les ofrece una muy buena cantidad de dinero,-estoy segura de ello-, por colaborar en Sálvame a cambio de que nos cuenten su vida.

Así comienza el circo. Convierten a Karmele Marchante en cantante para que vaya a Eurovisión, a Belén Esteban, que no tiene ni educación ni cultura, en Princesa del Pueblo; y Lidia Lozano pasa a ser la bailarina del programa. ¿Esto que es? Me resulta bochornoso lo que están haciendo, pues considero que para hacer un programa en directo de lunes a viernes hay tres cosas imprescindibles: profesionalidad, seriedad y formalidad, algo de lo que carecen todos los colaboradores.

Si, han descubierto una nueva forma de hacer televisión, en la que se vale todo y que se les ha ido de las manos. Hemos sido testigos de numerosas peleas entre los colaboradores entre los que incluyo a los dos presentadores del programa, Jorge Javier y Paz Padilla. No sólo ha habido agresiones verbales sino también físicas, como la protagonizada por Pipi Estrada y Jimmy Jiménez Arnau y el ataque de ansiedad de Raquel Bollo en el que araña a Paz Padilla.

Por si no fuera bastante, la manera de comentar los temas de actualidad del mundo de la prensa rosa, la forma en la que hacen campaña de acoso y derribo hacia ciertos personajes del corazón, las descalificaciones que a menudo emplean, los abandonos de plató… ¿pero qué clase de televisión están haciendo?

Que se presten a este circo personas que no tienen estudios ni dignidad, que no saben ni hablar, con tal de ganar dinero al precio que sea, se puede entender, pero que acepten entrar al juego y que estén de acuerdo con esta nueva forma de hacer televisión periodistas como Lidia Lozano, Karmele Marchante o Jorge Javier, es algo que nunca podré entender.

Luego, es curioso, que todos ellos, que deben de ganar muchísimo dinero al mes, no sólo en ese programa, porque es que los vemos en todos los de la cadena, sean cada dos por tres noticias de que tienen deudas con Hacienda. ¡Basta ya de tomarnos el pelo!, por lo menos ser legales, que para lo poco que hacéis y os esforzáis os lleváis un dineral por cada programa, por asistir a otros y por participar hasta en concursos, y encima ni pagáis ni dejáis que se os ponga a caldo como lo hacéis vosotros con todos.

Como periodista y amante de mi profesión, estoy segura que podemos ofrecer ver algo mucho mejor a los espectadores sin necesidad de recurrir a un espectáculo tan vulgar.

Esther López

esther@extraconfidencial.com