Menú Portada
https://track.adform.net/C/?bn=17156992 1x1 pixel counter :
A renglón seguido

“SaLuz” para todos

Enero 24, 2017
bombilla dinero

En nuestro hábitat doméstico la velocidad del aumento del precio de la energía eléctrica, que cada día más se encuentra a años luz de nuestros posibles, se aproxima a la que alcanza la luz en el concurso espacio-tiempo. Dicho de otra forma: se encuentra a la altura del keroseno depositado en el fuselaje de un avión a varios miles de pies de altura; o sea, por las nubes.

El Ministro del ramo, Don Álvaro Nadal, que no quería andarse por las ramas, se ha metido en un jardín al intentar desbrozar la confusión y estupefacción de los “estupefacturados estupepacientes ” consumidores con alambicadas explicaciones trufadas de factores tan ´determinantes´ como: carencia de viento (Parques Eólicos), falta de lluvia (Centrales Hidroeléctricas) y el insuficiente abastecimiento de gas (Ciclo Combinado). Estos tres elementos justificarían el alza.

El aumento, que forra al oligopolio eléctrico, nos ha dejado helados, teniendo lugar en medio de una ola de impío frio siberiano que ha decidido abrigarnos con una blanca manta de nieve: especialmente en la zona mediterránea. Curiosamente el gas ruso resultaría más económico que el procedente de nuestra principal fuente de abastecimiento (insuficiente en caso de alta necesidad): El campo argelino.

Salvo entre fogones un clavo saca otro, y en algunas zonas levantinas, haciendo de la necesidad virtud, han evitado ser clavados por los precios, puesto que se ha suspendido la distribución del fluido eléctrico. ¡Pues eso que se han ahorrado!; aunque se las han gastado, obviamente, con muy mal genio debido a la caída del servicio. Las profetizadas inclemencias de la AEMET, que han colapsado los planes de prevención de Fomento, han propiciado las caídas de torres de alta tensión soliviantando los ánimos de hipertensos por ausencia del fluido a través de los ´miguelianos´ hilos de la luz de “alta traición” (Gila).

El Tribunal Supremo, a través de su Fiscalía de lo Civil, y en aras de velar con luz y taquígrafos por los derechos e intereses del ciudadano, se ha despabilado avivando el pábilo de las diligencias con el fin de averiguar las posibles razones de los desmesurados incrementos.

Cuentas de las eléctricas

Las Cuentas de resultados de las compañías eléctricas no paran de crecer a costa de empequeñecer y perjudicar los beneficios termo-lumínicos de los segmentos más débiles de la población, ¡y esto ya pasa de castaño oscuro! Unos, UNESA –la patronal-, se frotan las manos; otros castañetean los dedos, los más afortunados entre castañas calientes, y chasquen los  dientes.

Los expertos aseguran que es necesaria una regulación del mercado eléctrico para abaratar la distribución y comercialización. El Ejecutivo participa en el 60% del total de la factura que fractura la economía de miles de unidades familiares a través de los impuestos y los llamados peajes. ¿Servirán estos últimos para compensar los no facturados por las concesionarias de las autopistas objeto de rescate por falta de clientes?

El 11% de los hogares españoles, dentro de su catálogo de prioridades, se inclina por tener el estómago caliente a costa de tener los pies fríos. En medio de las bajas temperaturas la incompetente autoridad gubernativa a lo suyo: templando las gaitas de las explicaciones de difícil comprensión para el usuario, que, entre términos fijos y variables, déficit tarifario, subasta eléctrica…, no sale de su encendido asombro.

El Sistema Nacional de Salud acabará por plantearse suspender en las diferentes maternidades públicas el empleo de la expresión dar a luz por parte de ginecólogos, tocólogos, obstetras, matronas… y demás personal ad hoc, no fuera a ser que el pool de compañías estuviere gestando recabar para sí un complemento en sus recibos, además de en los de las abonadas sujetas a parto, por no contar con la cesión del copyright de Red Eléctrica Española, generando entonces un nuevo copago sanitario.

´Saluz´ para todos; y enhorabuena a los enchufados… a la vida.

Paco de Domingo