Menú Portada
Otras opiniones

¿Rubalcaba o Pepiño?

Septiembre 22, 2010

 
Los rumores están disparados. El acoso interno en el PSOE a Jose Luis Rodríguez Zapatero es cada vez más intenso. ¡Con las cosas de comer no se juegan!
 
Es lo que parecen pensar dirigentes y militantes socialistas que mantienen un muy cómodo nivel de vida gracias a la mamandurria que supone disponer del poder central. Esto es, justamente, lo que parece poner en cuestión el Presidente.
 
Está cuesta abajo y sin bozal. Rodeado por el detritus inmenso que generan los cinco millones y medio de parados (reales), toda una generación de españolistos perdida, sin trabajo, sin esperanza y sin ilusión alguna.
 
En este contexto, los únicos dirigentes que parecen poder mantener el “statu quo” de poder socialista son los ministros del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba y el de Fomento, José Blanco, el gran Pepiño!
 
Pero ni aún así. No puede afirmarse con justeza que Mariano Rajoy y sus cuates de Génova 13 estén haciendo muchos méritos para conseguir el poder; saben que simplemente dejándose llevar tienen la Moncloa asegurada. Pero aún así, demonio. Hagan algo, digan algo, muévanse algo, carajo. Que el pueblo está esperando simplemente un hálito de esperanza. 


El matador

Dicen en Ferraz que Rubalcaba en cuanto te descuidas te la clava. ¡Pues imagínense ustedes lo que puede decir la oposición a la que tiene trinkada por todos los lados! No me estoy refiriendo sólo al PP. También a CIU que chapotea en la bazofia de una corrupción de muchos kilates.
Rubalcaba puede representan a la vez lo mejor de un ministro del interior y a la vez lo más obsceno. Pero se le valora porque es tipo listo y capaz y sabe utilizar como nadie los grandes recursos que el Estado -vía policial-ha puesto en sus manos. ¡Qué buen vasallo si hubiera buen señor!


El galleguiño

Luego como otra alternativa deambula José Blanco, el bachiller que poco a poco se ha ido abriendo paso “manu militari” dentro del poder socialista. Está a todas las que caen y se mira al ombligo todas las mañanas al amanecer
 
Puede ser un sustituto digno pero nunca será un presidente “ad hoc”. Tiene madera de telonero pero nada más. Las mesnadas socialistas están en un sin vivir. Saben que se juegan el condumio y esto son palabras mayores.
 
Y mientras tanto, ¿quién piensa en España? ¿quién piensa en esa legión de españoles depauperados que luchan por la mera subsistencia?
 
¡Qué gran pueblo si hubiera mejores dirigentes!


Graciano Palomo es periodista, analista político y Editor de Ibercampus.es