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Entre alfileres

Regresan los pantalones campana

Abril 19, 2015

La verdad es que no sé muy bien como tomarme la vuelta de a esa década. Por un lado, bueno, si le gustan los pantalones de campana está de enhorabuena; pero, también podría significar que anda cerca la siguiente década, los horteras 80, sus horrorosas hombreras, su horrendo maquillaje, etc…, etc…, etc… ¡Bueno! Esperemos acontecimientos y mientras tanto olvidémonos del pitillo y viajemos en el tiempo hasta los hippies 1.970


a los que veníamos detrás. Por favor, me refiero solo al pantalón, no vaya a salir a la calle, vestido de blanco, con campana, marcando paquete, con cadena al cuello y con solapas que le lleguen a la cintura.

Pero, si es mujer y no quiere desfasar, no le quedará más remedio que dejar a un lado sus estilizados pitillo y optar por el pantalón que peor queda del mundo. No desespere, todo tiene arreglo en este mundo.

Cómo hacer que un campana quede estupendo

Lo primero que tiene que hacer es resetearse. Olvídese de lo que se ha puesto en el último lustro y descúbrase con otra imagen: baje el largo, recupere el tacón, suba la cintura… ¡Qué horror! ¿Verdad?

Vayamos por partes. La campana hace que parezcamos más bajitos, por eso es importante bajar el largo hasta tapar el zapato, que no arrastre pero casi. Al talle bajo le pasa lo mismo, resultamos menos altos y ensancha las caderas. Lo siento, hay que volver a la cintura en su sitio y lo que es peor, para contrastar el ancho de abajo debe ajustar arriba. ¿Cómo se consigue? Muy sencillo, eligiendo un pantalón pegado hasta la rodilla. Pero, ¿por qué? Se preguntará, si la camisa o camiseta nos tapa el culete. Exacto, ha acertado. Toca meterse ésta por dentro y lucir el cinturón.

Otra forma de parecer más altos es con un buen zapato de tacón. Aquí los hombres lo tienen más complicado, pero siempre pueden meter unas alzas en su calzado favorito.

Por Garbo