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¡Qué fuerte!

Reconocimiento a “San Iker

Junio 12, 2015

Hablar o escribir sobre deportes, perdón, sobre fútbol concretamente, es meterse en problemas. Lo tengo comprobado. ¡Pero en líos de los buenos! Recuerdo una vez un comentario en plan divertido e irónico que hice en Twitter sobre Mourinho, entonces entrenador del equipo del que soy forofa, y lo más bonito que me dijeron sus seguidores acérrimos, prácticamente, es que querían verme muerta


Así son las pasiones que, más de una vez he explicado, no entiendo llevadas al extremo cuando ni te aportan ni se vive de ellas, y aunque si lo fuese, no justifican la violencia. Hace unos días lo volví a constatar en la cuenta de Twitter del gran Risto Mejide que, por loar los logros de su equipo y su triplete, los madridistas extremos también querían mandarlo al otro barrio entre insultos y amenazas. Igual le pasó a mi amiga y gran actriz Ana Milán en la misma red social que, por defender o, al menos, respetar el trabajo del portero del Real Madrid, Iker Casillas, ha recibido insultos de quien no respeta las maneras de pensar de los demás y demuestra, a través del improperio y la amenaza, la falta de inteligencia. Porque así es el que insulta, una persona poco inteligente que no sabe rebatir con ideas y se limita a faltar al respeto para defenderse porque su cerebro no da más de sí.

Llevar al extremo el odio

Y precisamente, al igual que a Ana Milán, he leído a muchas personas alabar el trabajo del gran portero que ha sido y es Iker Casillas ante su posible salida del Real Madrid. Da igual el equipo, del Barcelona, del Betis o del Valencia, es justo respetar la idea de quien piensa que Iker ha vivido años gloriosos en el Real Madrid y ha llevado a su equipo a la gloria. El madridismo ha vivido con él premios, ligas y copas y a los españoles nos ha hecho campeones de Europa y del mundo, cosas que otros no consiguieron y puede que jamás volvamos a conseguir. “San Iker” le llamaban cada vez que hacía un paradón bajo los palos y, gracias a ello, se ganaba un partido o campeonato. “San Iker” hasta que, los que odian porque sí y vierten sapos por la boca, empezaron a emborronar su persona. Cuando alcanzamos la gloria con él fue el mejor del mundo y así fue reconocido como portero, pero después intentamos hundirle. No es justo, porque el insulto gratuito, la humillación y la persecución a una persona no es justa nunca. Sea malo o no. Haya filtrado o dicho lo que le haya dado la gana. Con Casillas tocamos el cielo y hay que reconocérselo. Pero siempre hay radicales que llevan al extremo el odio que sienten, seguramente, por la frustración de querer y no poder, o de vete tú a saber. 

Haga lo que haga, se vaya o se quede, Iker Casillas ha sido el mejor portero del mundo, reconocido, durante mucho tiempo. Demos a cada uno lo suyo. Reconozcamos los méritos y no echemos mierda sobre quien no lo merece. 

Rosana Güiza